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  Nº 650 miércoles 02 de septiembre de 2009

 

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• ENTREVISTA

Fructuoso Biel Cascante, el gastroenterólogo más antiguo de Chile

“Mi legado es haber creado la gastroenterología penquista”

Fundador de la unidad de Gastroenterología del Hospital Regional, es portador de una vocación por la salud pública que él cree se ha extinguido en los médicos.

Su nombre parece sacado de una novela de García Márquez o Luis Sepúlveda. Aunque dice ser “medio tardo de oído” se mantiene lúcido, a pesar que tiene los mismos 90 años que la Universidad que lo formó como profesional, lo vio ejercer como docente y lo catapultó hasta el decanato de la Facultad de Medicina. Fundador de la unidad de Gastroenterología del Hospital Regional, Fructuoso Biel Cascante, es portador de una vocación por la salud pública que él cree se ha extinguido en los médicos.

Hijo de un inmigrante español que llegó a Talca, Fructuoso Segundo, abrazó la salud y la convirtió en tradición familiar, ya que 24 de los miembros de su núcleo han seguido por esa senda, varios de ellos en la medicina y con la especialidad de gastroenterología.

De trato cordial y con la picardía propia de su generación, el gastroenterólogo más antiguo de Chile rememoró sus primeros pasos en la Universidad, los hitos de su carrera y su postura acerca de la vocación de los profesionales de la salud.

¿Cuáles son sus recuerdos más vivos de su época de estudiante?

“Yo entré el ’37 a primer año de Medicina, la mayoría éramos hombres; mujeres había cinco o seis, había una muy buenamoza y las otras más o menos. En aquella época no había diferencias políticas, nos dedicábamos más bien al estudio. No había esas divisiones que hubo después entre masones y católicos, si eras Unidad Popular o no Unidad Popular. Estudiábamos cuatro años y después nos íbamos a Santiago, a la “U” de Chile a estudiar dos años más. Si usted me pregunta por esa época yo le digo que era una época tranquila”.

¿Y cuál era la actividad universitaria que había en esos tiempos, qué otras áreas de interés tenían los estudiantes...?

“Había un policlínico financiado por el centro de alumnos donde hacíamos la práctica. Un policlínico para gente de escasos recursos, pero si tú me dices en política no teníamos una idea clara. En Santiago tuvimos la ocasión de estudiar con grandes profesores de aquella época, como el hijo del “León”, Hernán Alessandri”.

Usted fue profesor luego en la misma Facultad de Medicina, ¿cómo recuerda su labor docente y cuál fue el sello de su escuela?

“Yo creo que el médico tiene que servir, no profitar. Eso se ha perdido un poco en estos tiempos de competencia. El médico siempre debe tratar de apoyar al humilde y como lo dije antes, el mejor profesor es el enfermo del hospital público. Yo creo que lo más importante es no usar la profesión para tener estatus y eso lo inculqué, por lo general, las generaciones que tuve como alumnos me han recordado siempre. Si usted me pregunta por qué uno estudia Medicina, yo creo que nadie entra por vocación, la vocación se hace caminando como lo expresa el poema de Machado”

¿Cuáles fueron los hitos que marcaron su carrera como Decano de Medicina y jefe de la unidad de Gastroenterología del Hospital Regional?

“Antes de llegar a decanato, adonde llegué por votación, creo que la síntesis es haber creado la gastroenterología penquista. Después formé una Escuela de gastroenterólogos en Concepción y luego en el año ’68 fui elegido jefe del departamento de Medicina del Hospital Clínico Regional.

Si me dice cuál es la época más hermosa, ésta fue la de decanato, porque en la época mía hubo internos desde Arica a Punta Arenas, que después se perdió. En aquellos años no había la competencia que hay hoy día en las escuelas de Medicina”.

Finalmente ¿cuál es su visión de la salud pública actual?

Sinceramente, creo que la salud debe ser pública y no privada, pero con buenos sueldos para los profesionales de salud. Por qué no privada, porque se abusa mucho de la cuestión económica y ahí la frontera es mu difícil de acercar. Usted sabe que hay competencia por tener más ego y tener mejores autos. Creo que la medicina debiera ser gratis para la gente mayor de 60 años por Fonasa y las isapres, no como hoy día que tiene que pagar más cuando cumplen 65 años. No creo en la privada, creo en la pública pero con buenas condiciones.

Gonzalo Espinoza.

 


 

 

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