I+D

 

Dirección de Investigación de la Universidad de Concepción - Nº 24 - Agosto 2011

 

Portada
Editorial
Sumario
Versión PDF
Anteriores
 
Equipo
Contacto

 

PROYECTO FONIS

GENERANDO ESPACIOS DE TRABAJO SALUDABLES

Gestión de Riesgos y ergonomía participativa son los principios del proyecto que busca generar competencias dentro de un Hospital, previniendo problemas de salud ligados al trabajo a través del mejoramiento de sus espacios.

Un programa para cuidar la salud de quienes trabajan -precisamente en esta área-, es lo que se está implementando en el Hospital Las Higueras de Talcahuano, donde un equipo de especialistas ha comenzado a efectuar un innovador proyecto que busca cambiar la cultura en torno a la prevención de ciertas patologías vinculadas al que hacer de un centro de salud.

El proyecto Fonis Implementación de un programa de gestión de riesgos de trastornos músculo-esqueléticos en centro hospitalario, está a cargo del docente Manuel Gutiérrez, de la unidad de Ergonomía de la facultad de Ciencias Biológicas, Mario Muñoz, como co-investigador, de la facultad de Medicina de nuestra Universidad, junto a un equipo de profesionales del Hospital constituido por Mónica Cruzat, Jorge Monzó, Olga Lama, Georgia Bustos, Lorena Carrillo, Luis Salas y Marcelo Morles, quienes han estado desde marzo de 2011 trabajando en él.

Como su nombre lo indica, el proyecto tiene como objetivo general la implementación de un programa de gestión, que permita una reducción significativa en los factores de riesgo de trastornos músculo esqueléticos (TMEs), y que cuyo diseño se base en fundamentos de ergonomía participativa.

El Proyecto contempla la constitución de un equipo de trabajo dentro del Hospital, el que será capacitado en evaluación y gestión de riesgos de TMEs, para generar competencias en la materia (procedimientos y criterios que permitan identificar factores de riesgo) para su evaluación y posterior implementación de medidas de prevención y control.

PROYECTO EN EJECUCIÓN


El trabajo en Higueras comenzó este año. Desde marzo hasta abril se llevó a cabo la etapa de capacitación del equipo, para luego extender hasta julio el proceso de diagnóstico. Para ello se eligieron
tres unidades relativamente críticas: Cirugía, Administración y Laboratorio, a las que luego se les practicará un diagnóstico y se identificarán los problemas existentes, indicó Gutiérrez.

Las áreas fueron escogidas por sus altos índices de prevalencia de TMEs de columna lumbar, en el caso de los profesionales de Cirugía, y trastornos de extremidad superior por parte de quienes realizan tareas administrativas y unidades de apoyo, como laboratorios. Estos problemas son generados por múltiples factores e intervienen variables relacionadas con demandas biomecánicas, fisiológicas, factores de organización del trabajo, entre otras.

Durante la determinación de los problemas, es vital que los trabajadores opinen y participen del proceso. En este punto se observan las tareas críticas y qué se necesita implementar para corregir esta situación; mejora del equipamiento, capacitación, autocuidado, entre otros, explicó el investigador.

Esta información se estructura y con ella se generan las competencias correspondientes, que dan paso a la implementación de medidas y monitoreo de resultados: qué cosas favorecieron e impidieron que el proyecto avanzara, generando así un programa completo, puntualizó Gutiérrez.

Tal como señala el docente, son escasas las experiencias documentadas en el país acerca de cómo debe hacerse la intervención en centros hospitalarios. Por ello, este proyecto permitirá incrementar el conocimiento acerca de las competencias de funcionarios, centros hospitalarios, mutualidades y unidades de investigación en universidades, orientando la toma de decisiones en salud pública y de la implementación de programas de prevención de estos trastornos en hospitales.

El proyecto desarrollará investigación aplicada, sustentando la implementación de programas de promoción de la salud y control de los factores de riesgo de los TMEs. Con este modelo se pretende pasar de un apoyo externo a la organización, a uno capaz de implementar soluciones a través de la ergonomía participativa. Además, el hecho de que sean los propios funcionarios quienes participan del proceso, permite una mayor probabilidad de éxito, al estar empoderados.

TRANSFERENCIA

Según explica Gutiérrez, además de la constitución de un equipo capacitado dentro del Hospital, definición de las metodologías a seguir y capacidad para evaluar riesgos y mejorar condiciones -dando soluciones a los puestos críticos- otro de los productos será la confección de un manual que permita la transferencia para que esta iniciativa pueda ser replicada en otros centros asistenciales.

Con todo, se quiere lograr cambios dentro de la organización, generando una cultura de prevención, mejorando las condiciones de trabajo y disminuyendo la prevalencia de los TMEs. Como indica Gutiérrez, se deben lograr cambios en la organización que sean permanentes en el tiempo, más allá de la capacitación, con una unidad que cobije todas las instancias como Salud del Personal, Prevención de Riesgos, Recursos Humanos, Comité Paritario, entre otras.

Por último, Gutiérrez destaca el rol que la ergonomía y la Universidad deben aportar a la solución de problemas de grupos más vulnerables que no tienen los recursos para realizar investigación. “Hay que generar investigación que permita lograr equilibrio entre calidad de servicios, productos, procesos y protección del bienestar de las personas”, sentenció.

 

 
     
 
 
     
 
Universidad de Concepción
® Universidad de Concepción
Dirección de Investigación