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Dirección de Investigación de la Universidad de Concepción - Nº 14 - Febrero 2007

 

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Investigación en Chillán


Campus Chillán: ciencia con enfoque productivo

Distintas líneas de investigación, en las tres facultades, dan cuenta de un sólido liderazgo nacional en materia agrícola. Un posicionamiento que es fruto de la pertinencia de los proyectos desarrollados y de la búsqueda de sinergias internas y externas.

"Hemos logrado darle a la investigación un enfoque orientado hacia temas productivos, buscando una mayor vinculación con el sector privado, señala el director general del Campus Chillán, Fernando Bórquez, al referirse a la visión estratégica de la investigación aplicada y el rol que tiene para el desarrollo de la sede.

Una visión que se traduce en modernos laboratorios y personal altamente calificado, con líneas de trabajo donde claramente han alcanzado liderazgo y reconocimiento nacional e internacional.

El camino no es ni ha sido fácil, advierte la autoridad académica en alusión al competitivo escenario que enfrenta la investigación en nuestro país. "Con una inversión de apenas 0,8% del PIB y con un 70 por ciento del financiamiento proveniente del Estado, es posible imaginar que el acceso a fondos es altamente competitivo, lo que tiene la ventaja de hacer que lleguen los mejores, pero la desventaja de excluir investigación que puede ser muy relevante, pero que en el escenario descrito sea considerada menos prioritaria."

En todo caso, el director del campus ve con optimismo el futuro, sobre todo en lo referente a la paulatina incorporación de privados, por la vía de incentivos tributarios.

"Me parece una idea muy interesante y de concretarse está claro que se fortalecerá aún más la investigación aplicada, orientada al sector productivo, que es lo que le interesa al sector privado. Desde esa perspectiva, creo que el Campus Chillán tiene una posición muy sólida en el área agrícola; efectivamente investigadores de las distintas facultades han sido capaces de entregar respuestas ha diversos problemas y desafíos de este importante sector de la economía nacional”.

La pregunta es -agrega Fernando Bórquez- si ante un eventual aumento de los fondos para investigación, existe suficiente recurso humano. En el caso de nuestra universidad y concretamente en el caso de este Campus, existe un alto número de académicos con postgrado, no obstante es necesario dar un paso más y aumentar los profesionales con doctorado e incentivar su permanencia, ya que la demanda desde centros de investigación y universidades privadas es altísima", sentenció. [subir]

INFRAESTRUCTURA Y EQUIPAMIENTO

Otro desafío para la investigación, apunta el director del Campus Chillán, es la infraestructura y el equipamiento. Al respecto, hace una positiva evaluación de lo que se ha logrado a través de inversión directa de la universidad y a través de fondos concursables.

Un buen ejemplo es el laboratorio de histiopatología, que suma cinco proyectos Fondecyt desarrollados en los últimos 10 años. Dirigido por el académico Manuel Quezada, en 1995 ganó el primer proyecto Fondecyt para estudiar la Peste Porcina Clásica, una enfermedad que se encontraba en proceso de erradicación, objetivo que finalmente se cumplió.

Luego y también mediante fondos concursables, se abocaron a otra enfermedad, también muy importante para el sector exportador: el Síndrome Respiratorio Reproductivo Porcino. Una primera fase estuvo dedicada a estudiar la patogenia y ahora con un proyecto Fondecyt, el énfasis está puesto en la transmisión de la enfermedad, trabajo que es desarrollado en conjunto con el Servicio Agrícola y Ganadero.

Esta secuencia de proyectos con financiamiento externo ha permitido invertir alrededor de 100 millones de pesos para implementar el mejor laboratorio de la especialidad que existe en el país, montar modernas técnicas (inmunohistoquímica e hibridación in situ) y en definitiva consolidar un equipo que es considerado referente en Chile y en el exterior en patologías de cerdos.[subir]

BIOLOGÍA MOLECULAR

Otro laboratorio que tiene un fuerte enfoque productivo es el de biología molecular, cuya finalidad es montar técnicas para resolver problemas en terreno.

El director de este proyecto, el doctor Álvaro Ruiz, explica que se trata de una capacidad muy importante para la industria exportadora. Los métodos tradicionales, cultivos básicamente, pueden tardar varios días, incluso semanas, mientras que un test de diagnóstico por biología molecular se puede realizar en cuestión de horas. En el país existen varios laboratorios de este tipo, la mayoría se dedica a la ciencia básica y no a diagnósticos, así las empresas tienen un acceso muy limitado a esta moderna tecnología.

El doctor Ruiz está trabajando en el desarrollo de técnicas para el diagnóstico de salmonella, lifteria y escherichia coli, todas enfermedades bacterianas que tienen una alta implicancia en la salud pública, lo mismo que en la visión de Estado de los últimos gobiernos, en orden a convertir a Chile en una potencia agroalimentaria.

Y sobre este último concepto, el director general del Campus cree que hay que poner especial atención. "La relación agricultura-alimentación es un tema emergente, que se viene fuerte en el futuro y para el cual debemos estar preparados", precisó.[subir]

INVESTIGACIÓN Y EMPRESA

Con la idea de introducir los berries, principalmente el arándano, se creó en 1988 una unidad de negocios para la investigación, producción y propagación de este frutal que lidera las exportaciones nacionales en los últimos 5 años.

Siguiendo esta línea de investigación ahora se han centrado en el manejo de arándano orgánico, producto que tiene una alta demanda en el extranjero, principalmente en Europa y Estados Unidos.

"Nuestras plantas están desde la IV hasta la X región, por lo tanto somos requeridos prácticamente de todo Chile", señala Ruperto Hepp, especialista en fitopatología y doctor en virología vegetal.

Este académico e investigador de la Facultad de Agronomía lidera una unidad que lleva más de una década trabajando en distintos proyectos y en alianza con empresas chilenas y extranjeras y la Universidad de Georgia, relativos a producción y diversificación de arándanos. A partir de sus trabajos y publicaciones en prestigiosas revistas científicas este equipo es considerado el más importante referente nacional en esta materia.

Hepp destaca el carácter multidisciplinario de los proyectos, que se traduce en trabajo conjunto con las demás facultades de la universidad, para así abarcar diferentes especialidades y la forma en que aportan a la docencia del pre y postgrado. "Actualmente, son 20 alumnos los que colaboran en nuestras investigaciones, a través de sus tesis de grado.[subir]

PLANTAS MEDICINALES Y HORTALIZAS

Después de exitosos proyectos de investigación para la introducción y propagación de plantas medicinales, el departamento de Producción Vegetal se encuentra desarrollando una nueva línea de investigación, centrada en la producción de hortalizas para zonas frías.

"Cuando captamos la necesidad de las rotaciones agrícolas, consideramos la investigación de las plantas medicinales. Ahora, conscientes del desplazo del cultivo de hortalizas hacia el sur, nos estamos adelantando para poder responder a todas las preguntas de los productores", explica Susana Fisher, académica, magíster en Ciencias.

El núcleo de investigación en esta área, formado por profesionales de la Facultad de Agronomía, es considerado el más importante del país, principalmente por la capacidad que han tenido de vincular ciencia y enfoque productivo. Se han ganado varios proyectos Fondef y FIA, han realizado diversas giras al extranjero y han logrado financiar la compra de modernos equipos para su laboratorio.

Susana Fisher destaca la colaboración con otras instituciones, como la Universidad de Chile y casas de estudio extranjeras, lo que les permite no sólo actualizar información, sino también asistir a diversos seminarios internacionales.[subir]

PRODUCCIÓN ANIMAL

El Laboratorio de Producción Animal de la facultad de Medicina Veterinaria, que dirige el doctor José Francisco Cox nació hace algunos años con la idea de mejorar genéticamente a los animales, para así abrir nuevos campos a la ganadería, sobre todo considerando los tratados comerciales que ha suscrito el país.

De esta forma y tras adjudicarse varios proyectos de fondos públicos, además de alianzas con el sector privado, se estableció una infraestructura científico-tecnológica que permite la utilización de la transferencia de embriones y de la inseminación artificial para la introducción y multiplicación acelerada de razas de alta producción.

El laboratorio cuenta con todo lo requerido para apoyar el mejoramiento y multiplicación acelerada de razas de rumiantes de interés comercial, para lo cual se han desarrollado dos líneas de investigación: tecnología de embriones y de espermatozoides, que apuntan a optimizar el potencial genético en la producción bovina, caprina y ovina.

A la actividad científica, se suman las prestaciones de servicios, que incluyen exámenes de fertilidad de machos, transferencia de embriones y programas de reproducción controlada, además de capacitación en inseminación artificial.

La experticia alcanzada por este laboratorio ha despertado el interés de empresas internacionales. A principios de este año, ejecutivos de la multinacional ONYC, encargada de producir genética para carne ovina y bovina, visitó el campus Chillán, confirmando su interés de asociarse para producir algunas de las razas ovinas que han sido popularizadas en Nueva Zelandia, Australia, Argentina y Brasil.

"Nuestras líneas de investigación responden a problemas tecnológicos de relevancia económica y a problemas clínicos de importancia social. La demanda de información científica tecnológica es precisamente el motor que mueve hoy a la investigación, y el financiamiento pasa por un concepto clave: pertinencia. Hoy no existe la posibilidad de obtener recursos para investigación si ésta no responde a problemas tecnológicos o sociales relevantes", señala el doctor Cox.

Según este investigador, los cuadros científicos del campus están insertos en un contexto internacional. "Los investigadores realizan cursos de postgrado y pasantías y se integran a redes por la cuales fluye información de punta, además de la existente por las vías convencionales, como revistas científicas y congresos, explica.[subir]

TRANSFERENCIA TECNOLÓGICA

Desde hace años, la facultad de Ingeniería Agrícola tenía en mente dar un paso más allá de la tradicional transferencia tecnológica. En ese marco, se creó la carrera de Ingeniería Agroindustrial, directamente ligada al tema del emprendimiento, y paralelamente, se comenzó a desarrollar un plan tendiente a sintonizar el accionar académico con las nuevas necesidades en cuanto a investigación y formación de recursos humanos, exigencia esencial para transformar a Chile en potencia agroalimentaria.

A la par, se fue afianzando la idea de que en el campus también debía existir la figura de parques tecnológicos o centros de innovación tecnológica, que permitieran una estrecha relación entre la universidad y el sector productivo.

Así nació el proyecto de Incubadora de Empresas Agropecuarias y Agroindustriales, como una réplica de IDEA-Incuba en Concepción, pero enfocada al sector agroindustrial.

Según señaló el director del proyecto, el decano de la Facultad de Ingeniería Agrícola, Luis Salgado, el objetivo fundamental es poder captar ideas que científicamente ya han sido estudiadas, dándoles, tras su paso por la Incubadora, más opciones de transformarse en empresas viables desde el punto de vista económico.[subir]

RECURSOS HÍDRICOS

Sin duda un área donde la Facultad de Ingeniería Agrícola tiene un reconocido liderazgo nacional es en recursos hídricos, departamento donde se ha conformado un equipo de investigadores liderados por Eduardo Holzapfel y José Luis Arumí, quienes han llevado a cabo proyectos de alto impacto para el agro chileno. El más reciente y uno de los más trascendentes -según el Ministerio de Agricultura y Conicyt (que lo financió a través de un Fondef)- fue la investigación desarrollada en el valle de Peumo, Sexta Región, zona que se convirtió en un verdadero laboratorio para la implementación de modernas tecnologías de riego y, lo más importante -por tratarse de un tema emergente y vital para el sector exportador- para la aplicación de metodologías capaces de determinar y evitar la contaminación del agua durante todo el ciclo productivo.

Esta iniciativa contó con el apoyo y participación de importantes viñas chilenas, como también de medianos y pequeños productores. En definitiva, se modelaron soluciones aplicables a cada sector del agro nacional, pero además se traspasaron fronteras, ya que al alero de este proyecto se hicieron alianzas con universidades norteamericanas y europeas, que hoy se traducen en nuevos proyectos de investigación. Un círculo virtuoso que da cuenta del enfoque que tiene el trabajo científico en el Campus Chillán y que confirma que las líneas de investigación, su pertinencia y los profesionales que las desarrollan, marchan por el camino correcto.[subir]

 

Infraestructura y equipamiento

Biología molecular

Investigación y empresa

Plantas medicinales y hortalizas

Producción animal

Transferenca tecnológica

Recurso hídricos

 
     
 
 
     
 
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