CAPITULO 3.5
Conversamos con el señor Mario Valle
Rivas, Ejecutivo de Negocios de la sucursal del Líder del Banco Sudamericano.
Esta sucursal posee tres terminales: comercial, operativo y de cajas.
Todas las sucursales del Banco Sudamericano,
de Arica a Punta Arenas, están conectadas vía Entel a la Oficina Central en
Santiago. De esta manera, toda la información que se va ingresando a los
computadores de la sucursal, se va guardando automáticamente en el disco duro
de la Oficina Central. En la noche se valida la información ingresada durante
el día, de manera que al otro día en la mañana el sistema pueda funcionar con
normalidad. Por ejemplo, si un cajero hace un depósito dos veces, después se
revisa, y se valida. Si el computador llegase a fallar, entonces este proceso
de validación se hace en forma manual.
En la sucursal del Líder cada
ejecutivo realiza un “respaldo propio”, por su cuenta. Cada uno guarda en
diskette la información que necesite para el trabajo diario, pero estos archivos
son propios de la oficina, y se guardan según el criterio de los ejecutivos (si
son importantes y los pueden querer utilizar después).
El Banco Sudamericano está tratando
de centralizar su información en una sola base de datos. La razón para hacer
esto es que no ocurra lo que ocurría anteriormente, en que cuando un cliente
cambiaba su dirección, esta información se ingresaba en un solo computador y no
se actualizaba en los otros equipos. Finalmente se producía una descoordinación
entre la sucursal y la oficina central, lo que generaba enormes inconvenientes
al cliente.
Para
el cambio de milenio se tomaron todas las precauciones necesarias, en caso de
que se hubieran producido fallas en los sistemas. Realizaron un sistema de
respaldo en conjunto con el Banco de A. Edwards, ya que ambos bancos poseen
casi el mismo sistema computacional. Es importante señalar que respaldaban sólo
algunos tipos de información en conjunto. Los programas los respaldaba cada
banco por sí solo. Esto se debe a la gran competencia que existe en el ámbito
comercial y bancario, propiamente tal. En febrero de este año también se hizo
un respaldo en conjunto, debido al temor que se infundió por el año bisiesto,
donde no se sabía qué podría pasar.