CAPITULO I

 

TECNICAS DE SISTEMAS DE RESPALDO

 

La técnica más empleada para garantizar la disponibilidad continua de los datos es realizar respaldos periódicos, es decir, crear con regularidad una o más copias de los archivos del sistema y colocarlos en un lugar seguro. Pero aún los respaldos periódicos quizás no sean suficientes, pues podrían perderse todas las modificaciones de un archivo realizadas después del último respaldo.

Otra técnica es crear un archivo de bitácora de todas las transacciones copiándolas en otro disco. Esta redundancia puede resultar costosa, pero en caso de fallas es posible reconstruir todo el trabajo perdido (suponiendo desde luego que no se destruye también el disco de bitácora).

No hay forma de garantizar la seguridad absoluta de los archivos. Los diseñadores deben ofrecer recursos de respaldo razonables que no degraden el desempeño del sistema, y cuyos costos entren dentro de las restricciones económicas de la instalación. En situaciones en las cuales debe garantizarse la integridad de los datos con alta confiabilidad, los diseñadores podrían verse obligados a emplear un procedimiento de respaldo costoso y tardado. En el peor de los casos se pierden las transacciones efectuadas después del  último respaldo.

 

 

 

 

 

Una ventaja de los respaldos periódicos es que se puede reorganizar el sistema de archivos para grabar en sitios contiguos los diversos bloques de archivos, pertenecientes a los usuarios, desperdigados en todos los discos. Esto casi siempre da como resultado un acceso mucho más rápido a los archivos de usuario cuando se arranca de nuevo el sistema.

El respaldo periódico de todo el sistema no es suficiente en los sistemas en los cuales la recuperación debe realizarse con rapidez y los archivos deben estar al día hasta el último minuto. Una técnica más apropiada es la  llamada respaldo por incrementos. Durante una sesión en una terminal, se marcan todos los archivos modificados. Cuando un usuario sale del sistema, se puede pasar una lista de dichos archivos a un proceso del sistema que se encarga d e respaldar todos los archivos modificados.

El respaldo por incrementos no sirve de mucho al usuario a la mitad de una sesión de terminal larga cuando se cae el sistema. Una mejor técnica es revisar todos los directorios de archivos aún mientras los usuarios están activos y respaldar los archivos modificados con mayor frecuencia.

Todas las técnicas analizadas hasta ahora adolecen del defecto de que puede realizarse bastante actividad entre el momento del último respaldo y el momento en que se presenta una falla. En sistemas en los cuales no se puede aceptar la más mínima pérdida de actividad, quizás sea apropiada una estrategia de bitácora de transacciones.

En ella, cada transacción se respalda de inmediato apenas ocurre. Este nivel intenso de respaldo es más fácil de mantener en sistemas interactivos en los cuales la actividad está limitada por los tiempos de respuesta relativamente largos de los seres humanos. Incluso los sistemas que dan apoyo a cientos de usuarios interactivos en línea pueden respaldar con facilidad cada línea tecleada en las terminales, por lo que es de suponer que tales sistemas podrían respaldarse de manera que estén muy al día. No obstante, los mandatos interactivos podrían iniciar un procesamiento considerable; podría requerirse todavía un tiempo de reconstrucción considerable para llevar a cabo los procedimientos de recuperación necesarios.