El primer aspecto que debemos
tener en cuenta a la hora de elegir una cámara fotográfica es la Resolución
que procura la misma. Un gran número de cámaras permiten elegir entre varios
niveles de resolución pudiendo elegir según las necesidades del momento, el
problema es tener o no claro que resolución ocupar en un determinado instante.
Ya sabemos que una imagen tiene mas resolución si esta formada por un mayor número de puntos, la medida de estas resoluciones se da en dpi( dot per inch) que en castellano quiere decir puntos por pulgada. Por lo tanto la resolución está íntimamente ligada al modo de observar la imagen, es decir al dispositivo de salida que se desee usar.
Las pantallas de los ordenadores actuales tienen resoluciones de unos 72
dpi, con esta resolución puedo ver perfectamente y con gran definición una
imagen que mida 640*480 pixeles siempre y cuando realice esta observación en el
monitor. Las cámaras digitales que producen imágenes de este tamaño son
ideales para trabajar en pantalla ya sea para visionado o para confección de páginas
web. Debemos tener en cuenta que en la calidad de la imagen final entran también
en juego factores como la óptica de la cámara o la calidad del
dispositivo de captura de la imagen(ccd o cmos), en consecuencia las diferencias
entre imágenes de la misma resolución pero obtenidas con diferentes cámaras
pueden ser notables.
Se comercializan cámaras digitales de baja gama con resoluciones
inferiores a 480 * 640, por ejemplo la Nixon Coolpix 100 produce imágenes
de 493*373 pixeles, los modelos de Kodak Dc20 y Dc25 producen imágenes
de 493*373 pixeles en su posición de alta resolución y de 320*240 en su posición
de calidad standard, Polaroid comercializa la Pdc 300 con una resolución de
320*240 pixeles.
Los modelos cuya resolución es 640x480 son hoy bastante asequibles y se
están generalizando, por lo que cada vez tiene menos sentido las cámaras de
menor resolución, estas resoluciones son idóneas para fotografía de
aficionado y son muy apropiadas para un USO en empresas que no necesiten un gran
compromiso de calidad, por ejemplo inmobiliarias o compañías de seguros.
La tendencia es aumentar la resolución de las cámaras sin incrementar el precio de las mismas un ejemplo pueden ser las máquinas presentadas en Photokina 98. casi todas superan las imágenes formadas por más de un millón de puntos es decir resoluciones de más de 1280 X 960 pixeles, este tipo de resolución permite la impresión de una fotografía digital a un tamaño de A4 con una calidad más que aceptable. Actualmente podemos disponer de cámaras con esta resolución por los mismos precios que hace dos años máquinas de 640x480.
Las
cámaras que producen imágenes de 1280x960 son Idóneas para un uso
semi-profesional. Cada vez más las marcas permiten al usuario intervenir en la
toma con lo que el mercado se está acercando a un tipo de consumidor conocedor
de la fotografía pero que no necesita un equipo complejo y caro. El modelo de
Agfa la ePhoto 1680 con una calidad de imagen profesional y de fácil manejo, la
Kodak Dc210 o los modelos de Olyrnpus C- 840L y C-1000L son solo unos ejemplos
de estos tipos de cámara.
Existe un tipo de cámaras digitales pensadas para uso profesional no sólo por la resolución que pueden obtener sino también por las prestaciones y diseño de las mismas. Están orientadas a fotógrafos profesionales que se pasan al ámbito digital, este tipo de cámaras que se consideran profesionales tienen una resolución nunca inferior al megapixel (más de un millón de pixeles). Son modelos que generalmente se basan en cuerpos de cámara réflex, usan objetivos de series no digitales con la comodidad que supone poder combinar los objetivos en las series analógicas y digitales.
Los productos más conocidos en esta gama son los producidos por Fuji en colaboración con Nikon o Canon, también existe la colaboración entre Minolta y Agfa para desarrollar productos conjuntos.
Estas cámaras tienen grandes
ventajas la mayoría de ellas tienen la posibilidad de elección de
sensibilidad. pueden usar objetivos variados que pertenecen a series no
digitales, combinan visor Reflex óptico con pantallas LCD, su uso es similar a
las cámaras de 35mm más avanzadas con todas las prestaciones que estas tienen,
además el tiempo de recuperación entre foto y foto es extremadamente corto,
pudiendo en algunos modelos incluso
disparar ráfagas.