La soledad es uno de los fenómenos urbanos más característicos que ha engendrado nuestra sociedad actual. Paradójicamente, es en las ciudades más densamente pobladas donde esta situación se llega a sentir con sus más crudas expresiones. En un medio plagado de inherentes cánceres sociales como el consumismo, la violencia y el colectivismo llevado a extremos, la humanidad ha visto cada vez más lejana su otrora individualidad, reduciéndose esta a un mero conjunto de estadísticas y datos cuantitativos.
Por tanto la soledad, en un medio como el acá descrito, es prácticamente involuntaria; que se manifiesta en una sensación de no-pertenencia, aislamiento y frustración social, por factores muchas veces injustos y cuestionables. Nuestros valores, sueños, ideales e incluso nuestra propia identidad se ven amenazados y distorsionados en favor de la colectividad dogmática, los avances tecnológicos y la globalización. Por naturaleza, el hombre es un ser sociable, por lo que una coartación forzosa e indirecta de esta cualidad produce desastrozos e irreversibles efectos, como la búsqueda de placeres que suplanten a los sentimentales: alcohol, drogas, o todo aquello que sacie temporálmente los bajos instintos.
Los textos a continuación si bien pertenecen a distintas épocas y cirscunstancias muchas veces personales, están centrados todos en la misma temática. Junto con desear que disfrútes leyéndolos, te invito también a reflexionar y en cualquier medida de lo posible, contribuír con consciencia la solución de este problema.