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Salvador
Dalí
nace en Figueres el 11 de mayo de 1904 y muere en el año 1989.
En la época vivida por Dalí ha habido muchos acontecimientos y cambios en la vida política y social; en el mundo del pensamiento se sustituyo la especulación filosófica por el método científico, siendo por esto, el mayor reto la obtención de la sabiduría necesaria para utilizar de forma sensata nuestro inmenso saber sin precedentes. Dalí presto atención a los hallazgos del conocimiento científico. Para él toda "su pintura y escultura son una parcela de su cosmogonía", es decir, son un reflejo de su mundo mental. Se proclama como un ultralocalista, diciendo "Soy un payés catalán, acorde con el alma de mi tierra", pero sin embargo, esto no se trata de que España se haga Europa, sino que su patria se inspire en el alma catalana. Para Dalí las montañas de Cadaqués, el mar quieto de sus calas, la luz nítida de los días de tramontana ampurdanesa, son el soporte indispensable de su anécdota pictórica posterior y una visión genérica y sentida del mundo exterior. El mejor paisaje, el más bello, excelente e inteligente son los alrededores de Cadaqués, en Port-Lligat. Los años de Dalí en la madrileña Residencial de estudiantes(1922-1925), conoce a Buñuel y a García Lorca.. Su encuentro en Cadaqués con los Surrealistas franceses y con Gala será el acontecimiento decisivo para su personalidad. Dalí nos decía "yo no soy surrealista, soy el mismo surrealismo". El surrealismo hijo del dadaísmo, participa de las nuevas ideas y de las imágenes dadaístas; advierte la importancia de que debe valerse de la razón, para conocer el oscuro mundo de lo irracional. En la conquista de lo irracional se va descubriendo la inmensidad del mundo subconsciente e inconsciente. El acontecimiento cultural europeo del surrealismo aporto en la literatura, en la poesía y en las artes plásticas, lo que se liquida con la segunda guerra mundial, pero más definitivamente con la muerte de André Breton en 1966. Para Dalí el surrealismo fue su gran descubrimiento. Su gran aportación fue en la pintura con su"método paranoico-crítico". La iconografía Daliniana, son el mundo oscuro, simbólico y contradictorio de sus objetos, "apropiados racionalmente de su subconsciente". La pintura Daliniana fue subiendo escalones pasando por diversas etapas entre las cuales podemos ver el impresionismo, puntillismo, futurismo, cubismo, objetivismo, pintura metafísica, abstracción ideográfica, surrealismo, actinopainting, pop-art, op-art, holografía y estereoscopía. Entre 1921 y 1929, Dalí, tuvo una etapa de creación muy interesante, pero poco conocida, pero entre los años 1925 hasta 1945, vive un período fervorosamente creativo, lo que lo hizo situarse dentro de las grandes figuras del siglo XX. Los primeros años 20 fue adoptado por el brillante grupo de jóvenes de artistas formado por Federico García Lorca, Luis Buñuel, Eugenio Montes, Pepín Bello, etc. En los años 27 y 28, Dalí dedico un artículo a la "fotografía" y otro al "cine", en los cuales ve un modelo de pura objetividad y auténtica poesía. En el París surrealista uno de los primeros textos publicados por Dalí es, "El asno putrefacto"(dic. de 1930), y también "el mito trágico del Ángelus de Millet"el que con sus rigores críticos y sus alucinaciones paranoicas, será el texto clave del surrealismo daliniano. Pues éste surrealismo se compondrá de fuertes dosis de "putrefacción" de cuerpos medúseos, filiformes, pilosos y fluidos. Por ejemplo los cuadros Aparato y mano, Carne de gallina inaugural, de 1928, las cuales constituyen una anticipación de las grandes realizaciones pictóricas de Dalí en los años 30. En su segundo viaje a París en 1929, Joan Miró le presenta al dadaísta Tzará y le introduce en el cenáculo surrealista, donde conoce a Gala, que se separa del poeta Paul Eluard, para convertirse en la mujer, musa y compañera de Dalí. El surrealismo pretendía generar imágenes desmoralizadoras, contando para esto, con la escritura automática y la reproducción artificial de la inspiración , medio con el que los artistas creían poder ampliar el campo de la creación fundiendo sueño y realidad, fantasía y precisión. Para lograrlo bucearon en el psicoanálisis Freudiano, en la gnosis, la cábala, la alquimia y un neoplatonismo hermético que había perdido la conciencia de sus orígenes. En ese contexto, Dalí irrumpe, verificando una autentica revolución surrealista, con su método paranoico- crítico, dentro de su pintura surrealista. La paranoia es una enfermedad mental, que consiste en organizar la realidad de modo que se la utilice para el control de una construcción imaginaria. Se utiliza el mundo exterior para hacer valer la idea obsesiva, pretendiendo fundir la realidad fenoménica y el delirio. En La conquista de lo irracional, de 1935, Dalí recapitula sus hallazgos estéticos de años anteriores: en 1929 centro su atención en los mecanismos internos de los fenómenos paranoicos, método que debía convertirse en la síntesis delirante crítica que lleva el nombre de "actividad paranoico-critica": método espontáneo de conocimiento irracional basado en la asociación interpretativa-crítica de los fenómenos delirantes. Dalí ambiciona materializar las imágenes de la irracionalidad, comparables a la realidad fenoménica, a través de una fotografía instantánea, en colores y a mano de imágenes superfinas de la irracionalidad concreta. En textos como La conquista de lo irracional y El mito trágico del Angelius de Millet, desarrolla su método, elaborando la teoría de imagen doble, con la que pretende dar una carga fantasmatica que gravita sobre el mundo real. A partir de esto una de las características de la pintura daliniana es la presencia de motivos pictóricos sacados de la realidad que son ellos mismos y simultáneamente otra cosa ( un reloj que es un queso de Camenbert, un caballo que es un cuerpo de mujer). Las cosas son ellas mismas y otra cosa, en obras como El hombre invisible1920-1933) o El enigma sin fin(1938) , la realidad pintada equivale a un rompecabezas que se puede armar y desarmar, según las diversas directrices del delirio paranoico sistematizador. En La Apoteosis del dólar(1965) cabe encontrar la culminación de esa tendencia. Dalí agrega que debido a la falta de coherencia con la realidad y su presencia, los simulacros pueden adoptar fácilmente la forma de la realidad ( 3 grandes simulacros: basura, sangre y putrefacción). Se produce el contagio de imagen literaria y figuración pictórica, con respecto a esto Breton, nos dice: A decir verdad, parece que sea en la pintura donde la poesía haya encontrado un más amplio campo de influencia; la poesía ha arraigado tan firmemente en la pintura, que puede pretender compartir el mismo objetivo, que es, según las palabras de Hegel, el de revelar a la conciencia las potencias de la vida espiritual. En nuestros días esta fusión puede realizarse, resultando indiferente para Dalí, expresarse con medios poéticos o con medios plásticos. Este contagio se da en los Relojes blandos creación en la que Dalí traslada al objeto "reloj" el atributo "fluido" que se suele predicar verbalmente del tiempo y los agujeros derivan de la idea literaria de "profundizar en la superficie de la realidad" o bien del "vació de la materia". En su "teoría alimenticia", la comestible su confunde a menudo con lo real, cuando {el era niño veía todos los conceptos d la conciencia como si fueran dulces. Lo comestible dalíneano se desglosa en diferentes elementos conectados entre sí : la boca, el pan, etc., el arte de masticación, a menudo efectuado por una calavera, lo que pone de manifiesto entre alimentación y muerte. A veces se eslabonan los términos alimentación- sexo- agresividad, como ocurre en el cuadro Calavera de muerto atmosférico sodomizando a un piano de cola, en el que la acción de sodomizar la ejecutan las mandíbulas de una calavera. La mujer amada puede adoptar los atributos de ciertos comestibles, esto lo podemos ver en el cuadro el espectro del sex-appeal, de 1934, en donde una salchicha semicircular forma la parte superior del torso femenino. Las dos pinturas que mejor sintetizan lo comestible su relación con la muerte y el destronamiento son construcción blanda de judías hervidas, Premonición de la guerra civil (1936-1937). Para él tienen especial relevancia 2 comestibles: El pan y los huevos fritos, y dos utensilios: la taza y la cuchara de café. El huevo frito es el paradigma de la materia blanda y consciente, siendo también símbolo del nacimiento y la cosmogénesis, reñido, también matices eróticos. El pan es el comestible fundamental, esta revelación le sobrevino, después de comer hasta hartarse de un guiso de habas, se puso a mirar con fijeza un pedazo de pan, el cual tomo y beso, decidiendo en su regreso a Paris, hacer objetos surrealistas con pan. En la base d la fenomenología daliniana del pan esta una manera de comprender la pintura como harina que se cuece, dora, se hace consistente y sirve de alimento y comunión. En cuanto se refiere al huevo frito, representa la fase "blanda", o aplicación del óleo sobre la tela, en tanto que el pan se convierte en mendrugo, refleja la fase en que el óleo se seca y adquiere consistencia. El pan aparece en cuadros religiosos dl artista, como la Ultima Cena y la Madonna de Portlligat, de los años 50. Después al encontrarse ya en América, Dalí publica su "Declaración de la independencia de la imaginación y de los derechos del hombre a su propia locura. En algunos de sus últimos oleos Dalí deseaba hacer una pintura que se pudiese "razonar", al contrario de lo que pretendía el automatismo surrealista. A propósito de uno de los cuados más expresivos de esos últimos años Llegaremos más tarde, hacia las cinco ( o el camión de mudanzas), de 1983, Dalí expresaba mediante una "actitud razonante" : " al mirar el cuadro no hay que ponerse a fantasear, como cuando se contemplan las nubes y uno cree ver mil cosas diferentes, sino que al contrario, hay que tratar de identificar el objeto real y cotidiano en esas manchas, cuya apariencia puede resultar ambigua. Con esto Dalí no quiere decir que haya de dejar formulada cada cosa, sino que más bien hay que identificarlas de acuerdo a lo que uno cree reconocer en ella por tal y por tal razón. De este modo, para Dalí, al contraponerle, la idea d lo difícil que es dejar de ver las cosas de la manera en que creíamos verlas vistas, repone que "Es muy difícil, escapar a u tipo de interpretación, una vez que la hemos efectuado". La Fantasmagoría y el Apetito, se le presentaron en os 20, cuando se sintió un artista futurista. En los 30 cuando se puso a la sombra de u pensador trufado de médico que todo quiso reducirlo a Deseo y apetito.. También el 46, cuando se hizo eco de las energías, titánicas desencadenadas con la fisión del núcleo atómico. Por el 82 cuando poco después abandonará los pinceles, práctica el ejercicio de " escritura catastratrofeiforme", con visiones de Pietá y sueños de Venecia, con los desfallecimientos neoplatónicos de Miguel Ángel y las perladas serenidades de Velásquez. |