Antonin Artaud y El Teatro de la Crueldad

 

Antonin Artaud nace y se educó en Marsella.
Entra en contacto con el movimiento Surrealista a través del poeta Max Jacob.
Su carrera como actor comienza el mismo año que ingresa al movimiento Surrealista, esto es en el año 1920, a la edad de 24 años.
Algunos miembros del grupo, manifestaron su disconformismo con las ideas que imponía Bretón. Artaud fue uno de ellos, él se ubicaba en una posición de pesimismo integral, creía en la absoluta inutilidad de toda acción social; consideraba que el problema debía quedar reducido al hombre en sí.
De ahí que en el año 1927, Bretón castiga y expulsa a Artaud del movimiento, ya que éste no aceptó la idea de caminar junto al comunismo Francés.
Antonine Artaud fue un contemporáneo de Berlot Brechet, que fue uno de los precursores de la vanguardia del teatro moderno.
La actuación para Artaud, tiene algo de trascendental y sagrado, tal vez, esto es lo que lo llevó a elaborar una teoría sobre el teatro.
Su teoría la denominó "teatro de la crueldad", que surge de su intento por captar lo propio y esencial del teatro.
Lo que inspiró a este autor para crear esta teoría donde utiliza un nuevo lenguaje teatral, que ejerció una de las influencias más importantes en área teatral después de la II Guerra Mundial, fue la comprensión imperfecta de ciertas formas de teatro oriental luego de haber presenciado el año 1922, una función de un grupo teatral japonés; la misma comprensión imperfecta, ahora, de rituales primitivos, lo llevó a estructurar su teoría, luego de haber sido espectador de una función de la Compañía del teatro Balines, el año 1931.
Fue co-fundador del teatro de Alfred Jarry en 1927, en donde produjo varias obras. En una de ellas, (The Cenci,1935) hace una ilustración de su concepto de teatro de la crueldad.
Su teoría tiene que ver la idea de que el lenguaje limita al espíritu de sentir sensaciones puras que se encuentran esclavizadas por el principio de realidad. La idea de un teatro en donde se elimina todo lenguaje y en que los actores se expresan mediante movimientos y actos, situados en un escenario casi desnudo, donde la música y las luces son solo accesorios, para provocar en las almas de los espectadores, una especie de exorcismo, donde se le libera de la realidad lógica y moral y poder experimentar sensaciones propias de la naturaleza humana.
El primer manifiesto del "teatro de la crueldad", se publica en el año 1932 en la revista "Nouvelle reveau Francaise", cuya dirección estaba a cargo del poeta Paul Valery, el escritor André Gide y Jean Paulhan.
Las teorías y trabajos de Artaud, fueron influencia para lo que más tarde se denominó teatro experimental, que incluye lo que se conoce como teatro del absurdo, ritual y el de entorno.
Artaud fallece en un asilo para enfermos mentales a la edad de 55 años y en singulares condiciones, sentado en la esquina de su cama y en soledad.
El primer manifiesto de El Teatro de la Crueldad se publica el año 1932 .
La base del El teatro y su doble, es la crítica que le hace a la cultura occidental, que la vé desprovista de valores, que no se asemeja a lo que realmente es el hombre por naturaleza, que impone pensamientos, que tiraniza.
Su pensamiento es un reflejo de lo la época que fue testigo.
Cree que la cultura se opone a la forma natural del hombre, impone una conciencia sistemática, cuyo vehículo para conseguir sus objetivos es el lenguaje, los signos, que esclavizan al hombre.
La cultura hace que nuestra mirada se dirija a reflexionar sobre nuestros actos, a las formas y nuestra alma queda olvidada, debe aguantar el deseo de manifestarse de manera auténtica; nuestra verdad está reprimida.
La cultura hace que el hombre pierda su inocencia, se pierde la magia , los sueños.
El teatro debe prestar la ayuda para que las represiones cobren vida, por lo menos para experimentar sensaciones que pertenecen a la naturaleza del hombre, y debe hacerlo de una forma cruel, debe ser como una golpiza para que el hombre despierte, para que su mirada gire hacia su interior, para que se desprenda de su uniforme y viva, auque sea un momento, la vida tal como es.
El hombre civilizado, es un hombre que la cultura ha drogado para lograr su bienestar, pero se ha equivocado.
Su narcótico es la palabra, el lenguaje. El teatro entonces, consiste en ser una especie de terapia, para quitar el efecto de esta droga; debe ser la ayuda para liberar al hombre.
El teatro que propone Artaud es sencillo; utiliza sólo lo suficiente como para ayudar al espíritu a conectarse con su yo; la música, los gestos, los ruidos, el fuego, los signos, es su lenguaje. La idea del teatro y su doble es para mi opinión, la convicción de Artaud de que el teatro debe permitir al hombre liberarse del superyo y quedarse sólo con su consciente. Uno de los orígenes que tuvo la concretización de la teoría que propuso Aratud sobre el teatro, es la admiración por el teatro Oriental, principalmente el teatro Balines.
Para Artaud, la idea del teatro Oriental, es física, aquí no se utiliza la palabra, hay una independencia con respecto a la escritura, no se necesita de un texto escrito.
En cambio, en el teatro Occidental, la palabra lo es todo, no hay posibilidad de expresión sin un texto. Así, el teatro vendría a ser una representación material de un texto, lo que hace que pierda naturalidad, espontaneidad con respecto a lo que originalmente se quiere conseguir.
El teatro está subordinado al lenguaje, depende de él, por lo tanto, habría que preguntarse si el teatro posee un lenguaje propio, como lo tiene la danza, la pintura, y la música.
Las palabras crean pensamientos en el hombre, el teatro Occidental, haría entonces, que el pensar del hombre fuera objetivo, porque precisa pensamientos, lo limita de poder pensar, reflexionar, analizar desde su propio punto de vista.
El teatro Occidental emplea la palabra para representar aspectos de la vida cotidiana, conflictos psicológicos. De esta forma, el teatro no presta ninguna utilidad para resolver estos conflictos, estos aspectos de la vida, solo se vuelve a pensarlos. Los conflictos morales no necesitan de la escena para ser resueltos.
Al utilizar sólo formas, gestos, música, colores, movimientos, va a producir una especie de hechizo, va a producir en el espectador, miles de sensaciones, porque la escena se da en muchos planos; un movimiento acompañado de un sonido, de un grito, puede producir muchas sensaciones, significados; al no haber palabras, el espectador se concentra en lo que le llama más la atención y de ahí reflexiona, piensa en esa sensación.
El teatro debe expresar lo que está oculto en el hombre, lo que no es capaz de ver, por el hecho de que su atención está concentrada en el exterior. Debe devolverle su primitivo destino, devolverlo al aspecto religioso y metafísico, debe reconciliarlo con el universo.
El teatro entonces, debe emplear la palabra, debe prestar un servicio, debe considerarla como herramienta, para conseguir despertar al hombre; para hacer que se desligue de toda norma moral y lógica, que el pensamiento quede en completa anarquía. También debe cumplir la misión de crear, de continua creación.
La forma de hacer reaccionar el hombre es el lenguaje con carácter cruel; el teatro debe desarrollarse en el peligro.
El teatro debe utilizar la palabra como un medio para perturbar las cosas, para causar conmoción en el ambiente y en la parte del alma humana que es anárquica. Debe hechizar.
El teatro oriental cumple con esto, remueve el espíritu en todos sus ámbitos; su técnica pude causar múltiples sensaciones, encanta, perturba, excita al espíritu.
El teatro de Occidente al utilizar la palabra, está reflejando un texto escrito, es un doblaje físico. En cambio, el teatro mágico, nace de los gestos, de la música, del sonido, todos ellos combinados, y que proyectan numerosas consecuencias que solo se podrán descubrir en escena. Aquí no hay autores de palabras escritas, sino especialistas que hechizan de forma objetiva y animada.
Artaud, cree que la verdadera idea de teatro está extraviada, pues opina que en el teatro de su tiempo, el espectador se ha transformado en voyerista; concurre al teatro a observar escenas íntimas de sujetos desconocidos. Esta Situación es el motivo de que la gente busque en el cine, en el circo espectáculos más violentos.
Este dramaturgo, cree necesario una transformación del teatro; éste debe ser furte, valiente, que sea capaz de soportar el ambiente de angustia y de catástrofe que se respira; que sea capaz de calar en el pensamiento del hombre de forma profunda, que toque el alma inestable de la época.
El teatro debe ser como una terapia para el hombre y debe renovarse por culpa de la realidad, en el sentido que todo accionar es ya cruel; así entonces, el teatro debe llevar una acción extrema a sus últimos límites.
Según esta teoría, el teatro debe estar dirigido a los sentidos antes que el pensamiento, como lo hace el teatro psicológico (Occidental).
Debe agitar masas, debe perturbar, mediante la utilización de temas como el amor, el crimen, la guerra, la locura, etc. Presentar un crimen por medio de la poesía, es mucho mas chocante que presenciar la ejecución de el crimen mismo. La música, las luces, los sonidos, juegan un papel importante, aunque nunca deben ser más allá que accesorios.
Mostrar la realidad horrorosa de la época, acompañada de elementos artísticos hasta penetrar en la sensibilidad humana, dado el mérito de la poesía, que tiene fuerzas vivientes.
Personajes famosos en escena, crímenes atroces, devociones sobrehumanas, el teatro utiliza la crueldad como una mordedura para el corazón y los sentidos. Esto producirá imágenes que se confundirán con los sueños. Los sueños afectan nuestra realidad, por lo tanto luego de presenciar este tipo de obra teatral, los pensamientos y sensaciones que surjan de ella, intervendrá en nuestra vida; este método sólo podrá ser eficaz si se aplica violencia precisa. El hombre está desvanecido y hay que reanimarlo, como con una especie de electroschoc.
Al no ser este teatro una copia servil de hechos reales, las personas creerán en ésas sensaciones experimentadas, que se confunden con sueños y al creer en ellos, el teatro permite liberar al hombre, liberarlo en la magia de sus sueños .
Los sueños sólo se podrán reconocer por medio de la crueldad y el temor. Los puntos analizados, reflejan la base de la teoría de Artaud sobre el teatro.
Porque esa "relación atroz y mágica con la realidad y el peligro" es cada día más palpable, más peligrosa, más atroz y mágica, aún en su ausencia. El teatro sigue siendo el único arte donde el público voluntariamente habilita un tiempo otro, se trate de ficción o de ritual. Es el público el que decide, en la sala, no interrumpir a los actores, permitir el desarrollo de las acciones. En la medida en que comprende que forma parte de un hecho real que está ocurriendo, asume el riesgo de caer, aunque no sea más que por un instante, en la representación de sí mismo, es decir, en la toma de consciencia del carácter ficticio de su realidad.

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