Caminos Escarchados.
Caminos escarchados
por un recuerdo equívoco.
Extraña muerte de algo sin fin,
Perdidos en la selva del dolor,
consumidos por el fuego del hastío.
Bifurcación paralela,
letanías por el otro.
Perfumes de flores sin germinar,
silencio evocador.
Recuerdo de un pacto feliz
en las sombras de la noche.
Un intento y el retroceso.
Enredados por el miedo,
negados a la verdad.
Mutismo ensordecedor.
Niño en Soledad
Mirada de niño triste,
rostro marcado de dura vida,
manos tímidas de amor,
palabras como gritos de ayuda.
Fueron tus primeros pasos
por el abandono,
tus enseñanzas primeras
te las dio la soledad.
Tu compañero, el frío.
Congelados pies de
un materno amor caducado.
Ojos envueltos en melancolía
de inexistentes arrumacos.
Juegos infantiles transformados
en gritos y golpes.
Tu alma pura en mi recuerdo.
Otra lágrima en mi mejilla
al recordar tu imagen
de niño entumido,
de niño gritando por amor,
compasión y sueños dulces
que no pude darte.
Insomnio
Otra noche y el desplacer.
Apesadumbrada en nostalgia,
Envuelta en cenizas de llanto,
Recorrido conocido y agobiante.
La obscura noche con su oscuro pensamiento,
Agasajándome en imágenes tormentosas
De un presente extraño y ajeno.
Te siento.
Tu perdida alma vagabundea solitaria.
Te escucho.
Has sepultado una parte de ella
en un rincón de tu mente,
Cubriéndola de recuerdos borrados,
Abandonándola en la soledad de la tristeza
Y de la insaciable culpa.
Otra vez has estado aquí, buscando algo…
Antes te había dejado estar en mi cama,
Te permití que me volvieras a besar…
Y luego la tristeza de saberte lejano…
Perfidia… Rabia… Dolor…
La noche y su zumbido milenario
Me asechan y me cansan.
Tú y tu recuerdo en una danza sin fin,
En una danza perversa de mi mente.
Tú y los buenos recuerdos
De un pasado feliz.
Tú y los recuerdos de un proyecto
Que sólo fue proyecto.
Tú y la imagen de una niña
Que cada día es más borrosa y lejana.
Tú y el alegre sonar de un tren.
Tú y el alegre aletear de unas gaviotas.
Tú y la calma infinita del mar.
Tú y la tarde fría en Talcahuano.
Tú y la lluvia en el parque.
Tú y un escrito en una esquina
De una hoja.
Tú y una conferencia.
Tú y la lluvia golpeando el techo.
Tú y una noche triste…
Tú y ese que fuiste.
La noche.
Quiero arrancar de ella,
Pero me atrapa en su llama
Y me arrastra hacia ella,
Me envuelve en su silencio explosivo
Marcado por el eterno resplandor
De algo que fue.
Me he permitido secuestrarte y besarte.
Te he llevado de la mano
Y te he abrazado en un futuro.
He escrito y reescrito finales felices.
Te he soñado y a veces te reconozco.
Ya casi te he perdonado.
Y a veces mi alma vaga ciega
buscándote…
Y a veces el día también es triste.