El agua describe un movimiento parabólico idealizado, donde la aceleración vertical es la gravedad (g = 9.81 m/s2).
La presión define la velocidad inicial (v0). El ángulo (θ) determina la altura máxima y la forma de la parábola.
La posición espacial (x, y) se deduce eliminando el tiempo (t) de las ecuaciones paramétricas del movimiento.
Un diseño preciso garantiza un traslape uniforme, evitando zonas secas o saturación de agua en el cultivo.
El CU (Coeficiente de Uniformidad de Christiansen) es una métrica estadística que mide la homogeneidad con la que el sistema de aspersión distribuye el agua sobre el terreno. Un valor de CU > 85% es el estándar requerido en ingeniería agrícola para garantizar un riego eficiente, evitando pérdidas por déficit hídrico o escorrentía excesiva.