NIRVANA
IN UTERO
1993
Si Nirvana querían
dejar claro que no iban a dejarse manipular por la industria a la hora de
componer la secuela de Nevermind, se puede decir que lo consiguieron.
Desde el principio dejan las cosas en su sitio. El primer single fue Heart-Shaped
Box, que no es precisamente lo que se entendía en 1993 (ni ahora) por una
canción para radiofórmula. No hay que equivocarse, es buenísima, pero no
encontramos un estribillo contagioso, sino una agresividad cercana a Bleach,
pero con mayor complejidad y calidad. La línea de bajo que domina la canción
fue, según Cobain, una de las mejores aportaciones del carismático Chris
Novoselic para Nirvana.
La sección rítmica formada por Novoselic y Grohl (una bestia a la batería)
era menos pixie, tenía menos oportunidad de lucimiento (sobretodo el bajo), y
estaban más al servicio de la contundencia de las canciones, como muestra la
citada Heart-Shaped Box o la brutal Scentless Apprentice, que es
la primera muestra palpable que hay en el disco de que el trio de Seattle iba a
espantar a todos los que se apuntaron al carro de Nevermind porque
"estaba de moda".
La verdad es que no puede entenderse In Utero sin la existencia de Nevermind
y su éxito (eso pasa en casi todas los discos, pero este es un caso especial).
Para Cobain, las mezclas que hizo Andy Wallace y la producción de Butch Vig en
su anterior LP restaron crudeza al trabajo, haciéndolo demasiado accesible.
Visto desde su punto de vista, es lógico que tuvieran sus quejas, ellos eran un
grupo que venía de la escena punk, de lo sucio, de lo espontáneo, de aquello
que Iggy Pop llamó y bautizó como el Raw Power, pero para el oyente
medio eso daba igual, porque las canciones eran tremendas.
En In Utero, el rastro pop decrece, la producción es algo más sucia
(cortesía de Steve Albini), pero el sonido es tan potente como era en Nevermind,
y las canciones ganan en visceralidad. Se detecta el cabreo del grupo con la
exagerada situación que vivían, y se puede percibir claramente en una canción
como Rape Me, el tema más comercial (fórmula Nevermind: Riff + Calma +
Estribillo Enérgico), que con ese título quedó vetada para ser single.
In Utero es otro de los grandes clásicos de la década de los 90's sin
lugar a dudas. A pesar de ser desprestigiados por parte de la prensa, por haber
tenido éxito tocando apenas cuatro acordes, nadie puede negar que las
composiciones eran brillantes, sobretodo en este LP (Frances Farmer..., All
Apologies, etc.), con su añorada y lógicamente imitada mezcla de punk (The
Stooges, Sex Pistols), hard-rock (Black Sabbath) y pop (Beatles, Pixies).