Origenes del PLC

ORÍGENES DEL PLC


  Usar la infraestructura eléctrica para la transmisión de comunicaciones no es algo nuevo. Los mismos principios físicos con los que ahora se experimenta los emplearon hace años las empresas eléctricas para disponer de servicios de comunicaciones en los emplazamientos industriales de las centrales eléctricas y subestaciones transformadoras, normalmente situadas en lugares remotos adonde no llegaban adecuadamente las redes de la compañía telefónica. Entonces se utilizaban las líneas eléctricas de alta tensión y la capacidad de transmisión que se empleaba, hace unos 20 años, era más bien escasa, dentro de lo que conocemos como banda estrecha.

En 1997, las compañías United Utilities, de Canadá, y Northern Telecom, de Inglaterra, presentaron al mercado una tecnología que podía conseguir que Internet fuera accesible desde la red eléctrica: el PLC (Powerline Communications). Desde entonces, las compañías eléctricas empezaron a pensar que podían sacar un mayor rendimiento a sus redes y han sido numerosas las iniciativas en el sector para llevar a cabo un despliegue masivo de este servicio de comunicaciones.

En el origen de esta nueva forma de comunicar está la compañía eléctrica israelí Nisko, desarrolladora del protocolo NISCOM de PLC. Otras empresas también se han puesto a la cabeza de la lucha por el mercado, como son las alemanas RWE y Polytrax y la japonesa Hitachi. Estos precursores del P.L.C. creen tener buenas condiciones para conseguir un nicho de negocio al lado de la competencia.

Por otro lado, las grandes compañías tecnológicas como 3Com, AMD, Cisco Systems, Compaq, Conexant, Enikia, Intel, Intellon, Motorola, Panasonic, Diamond Multimedia y RadioShack crearon la empresa HomePlug Powerline.

El objetivo de la alianza es crear dispositivos y promover la rápida adopción de esta tecnología en los hogares de los cibernautas.