Titulo: La Escuela Creativa. Es posible transformar la educación moderna en una pedagogia post-moderna? 
Autor: Alejandro Villalobos Claveria 
Publicada en: Coletâneas vol 2 num 4 pags 121 - 132, 1996 
Programa de Pós-Graduação em Educação, Universidade Federal do Rio Grande do Sul, Brasil.

La Escuela Creativa. Es posible transformar la educación moderna en una pedagogia post-moderna?
(Versión Completa)

ENUNCIADO DE LA CUESTIÓN

   La tesis principal del presente ensayo es reconocer la importancia que, gradualmente, asume el conocimiento humano en la construcción de una sociedad y consecuentemente, los futuros desafios que tendrá la Escuela -como institución social- ya sea en su rol de reproductor y socializadora del saber y la cultura. En este contexto, reflexionar y discutir el lugar de la Escuela Moderna parece ser muy pertinente para un abordaje cientifico y objetivo por parte de los profesionales de la Educación, en la perspectiva del cercano siglo XXI.

   Enfrentar los desafíos y discusiones generados por el actual estado de la Educación permite sospechar significativas  mudanzas para el quehacer pedagógico de hoy dia, y al mismo tiempo, crear efectivos caminos facilitadores del desarrollo humano y promoción social para el ciudadano del mañana. Hasta ahora, “en la educación, hemos aprendido del pasado tratando de reproducirlo o reconstruirlo; ahora debemos aprender del futuro, anticipándonos a él. No se rechaza la herencia del pasado, sino que se re-evalua; el futuro ha de crearse, pues lo tenemos delante. La educación debe aprovechar el potencial humano y ubicarse en la vanguardia del conocimiento y el cambio”. (Raja Roy Singh, 1992. pag.12).

EL CONTEXTO DE LA EDUCACION MODERNA

   “La hipotesis con que trabajamos es que se trata fundamentamente de un desface radical entre lo que la Escuela ofrece y lo que la sociedad ( alumnos, padres, familias, estructura productiva ) necesita a fines del siglo XX y comienzos del siglo XXI”. ( Maria Jose Lemaitre, 1989. pag. 178).

   En su origen, la Escuela (caracterización de la educación formal) fue conceptualizada como una institución social axial ( o básica) de la sociedad moderna y por lo tanto, respondia plenamente a la racionalidad imperante de la época. Así por ejemplo, la educación básica enseñaba los fundamentos de la lectura, de la escritura y la aritmética, un poco de historia y otras materias muy necesarias en la perspectiva del ideal de un hombre culto. Pero también -en el sentido del curriculum oculto- enseñaba otras materias: puntualidad, obediencia, trabajo mecánico y repetitivo, disciplina,....Por cierto, todas estas habilidades y contenidos muy necesarias en la futura inserción laboral y social de un sujeto educado dentro del sistema económico industrial.

   Con el trancurso del tiempo, estas prácticas educativas dieron origen a una cultura escolar y por ello, es posible afirmar que la escuela transmite fundamentalmente una cultura escolar que, paradojalmente, se encuentra cada vez más distante de la cultura social actual. Por cultura escolar se entiende la práctica pedagógica (contenidos, objetivos, procedimientos técnicos de enseñanza-aprendizaje, criterios de evaluación, planes de  estudios, ... y toda rutina profesional que sea parte del quehacer de la escuela y sus funcionarios ) imperante en la labor del profesor y cuyo principal sustento teórico es la evidencia empírica obtenida en algún tiempo pretérito ( ya sea, por algún profesor, por información socializada en el colectivo o por información recibida en su periodo de estudiante de pedagogía ) .

  En consecuencia, hoy dia los profesores ( y también los alumnos, los padres de familia y la sociedad en general ) se encuentran con un sistema, una escuela y una serie de actividades ya estructuradas por la tradición y la rutina profesional. Esta situación, brevemente descrita, forma parte del paisaje cultural de nuestra época y, en ocasiones, se convierte en algo incuestionable para estos agentes sociales.

   Provocar un cambio esencial del hacer pedagógico equivale a revisar el sentido teleológico de la educación moderna. Reconocer que la finalidad esencial de la escuela contemporánea es desarrollar el espírito creativo, fortalecer el pensar reflexivo y crítico, promover una actitud democrática y participativa, pueden ser algunos elementos de juícios
que alteren el discurso pedagógico de la modernidad en relación  a una futura sociedad del conocimiento.

UNA LECTURA CRÍTICA DE LA EDUCACIÓN ACTUAL

   La educación y sus educadores tienen una imagen social adjetivada de “ debil “ y  “ pobre “, pues no hay un reconocimiento social favorable a su gestión profesional; por sobretodo, en la actualidad, los sistemas educativos no tienen un propósito claro que responda a los requerimientos sociales.

    Replantear el sentido teleológico de la educación puede ayudar a revertir esta situación. No hay que olvidar que tales fines ya están consagrados en la propuesta pedagógica: la misión de la educación es educar, insertar al individuo en su mundo social, incorporarlo al mundo del trabajo y lograr una participación responsable en la vida política de su pais, entre otros fines  habitualmente verbalizados en los diferentes sistemas educativos modernos.

    En este contexto, los fines de la educación se vinculan estrechamente con los sectores de la economia (concepto de trabajo), la sociedad civil (concepción de hombre y sociedad), el estado (concepto de nación) y del bien común (concepción ética) ; por citar algunos de los campos interdisciplinarios del discurso pedagógico actual. Por cierto, la operacionalización de tales fines es una labor educativa y profesional del profesor; sin embargo, la sociedad no reconoce en esta gestión factores facilitadores del desarrollo personal y social de los pueblos.

    Hay un creciente descontento por la calidad y finalidad de la educación recibida: la sensación social es que el sistema formal de educación no cumple con su función axial y el rol que la sociedad le ha asignado. Este hecho, causa de profunda discusión y reflexión, ha motivado a replantear los objetivos y características educacionales que debe tener un buen sistema educativo post - moderno.

   Recordemos que tradicionalmente los objetivos generales del fenómeno educativo se encontraban asociados al entorno social, político, económico, religioso, ético, etc. Factores, todos, reflejos de una organización socio-cultural dada. Con esto se afirmaba que los objetivos educativos deben formularse según las presuntas necesidades de las otras instituiciones sociales y las tendencias mayoritarias de su población. Si esto es así, la escuela fortalece su imagen social y a la vez, promueve el desarrollo de los pueblos; pero por sobre todo la educación se transforma en una institución social prestigiada por sus éxitos y logros.
 Pero, ¿ cuales son las demandas socio - culturales que la sociedad plantea al mundo de la educación ? Una respuesta absoluta y completa no es posible, aunque pueden darse algunos indicios en una futura sociedad del conocimiento.

   El primer elemento constituyente de este nuevo discurso es lograr desarrollar todas las potencialidades del ser humano, vale decir, hay que tratar de educar los recursos humanos según las necesidades emergentes y futuras. Incorporar el paradigma de la Creatividad como elemento principal de esta nueva cultura de la Innovación puede ser un factor de éxito en el trabajo escolar. Sobre todo en la perspectiva de un abordaje dialéctico del sistema educativo.

   Con esto, el desajuste permanente de la relación  escuela - mercado laboral queda superado y por tanto, su critica se transforma en obsoleta; ya que la adaptación permanente a los cambios sociales y económicos queda garantizado por la aplicación del método dialéctico ( por ejemplo, la sub-educación o la sobre-educación de la población trabajadora queda reducida a una minima expresión).

   El segundo elemento -que se deduce  de lo expuesto- es buscar la adaptación de la enseñanza a los cambios laborales y tecnológicos del mundo del trabajo. Este aspecto es una cuestión dificil de resolver, ya sea en un sistema neoliberal o planificado o industrializado. En todos los casos -dentro de un criterio pragmático- la educación lo mejor que puede hacer es mejorar los procesos que dependen de ella, a fin de lograr crear un sentido de resposabilidad social y personal por el tipo de educación que una comunidad determinada establezca y aspire a recibir.

    Un tercer elemento lo constituye el mundo de la informática y el desarrollo tecnológico de la sociedad occidental.  En esta perspectiva, una sociedad del conocimiento tiene plena validez cultural y por ende, la misión de la escuela será lograr la alfabetización de la población en el lenguaje informático; para el caso de un usuario experto o del especialista.

    El cuarto y último aspecto lo constituye la búsqueda de la excelencia académica del trabajo docente. Los sistemas educativos, a través de la delimitación de los indicadores de calidad y sus respectivos evaluaciones, intenta cualificar su desempeño  para optimizar su labor cotidiana. De este modo, se puede re-constuir un discurso pedagógico en relación a los tiempos de la sociedad del conocimiento, que sea más igualitaria, justa y democrática, en favor del progreso social y la mudanza de la estrutura laboral moderna, imperante en los paises desarrollados y subdesarrollados.

EL TRANSITO A UNA ESCUELA POST MODERNA

   Hasta ahora se ha presentado que una de las causas principales de la crisis de la escuela moderna es su anclaje en el pasado, la poseción de un conjunto de conocimientos acumulados durante su trayectoria histórica y que refieren a una racionalidad cultural (la sociedad industrial). Por lo cual, la escuela termina siendo una de las instituciones más profundamente conservadora y al mismo tiempo, rechaza toda posibilidad de cambio y de innovación en su quehacer cotidiano: hecho notorio en la actual cultura de cambio y de transformación acelerada de los modos de vida y producción que afecta y permea toda estructura social.

    Reconocer este hecho puede significar la aceptación del fin de la era de Gutemberg y el inicio de la era de una sociedad del conocimiento, en la función educativa contemporánea. Por cierto, lograr un cambio cualitativo de la educación implica alcanzar una re-visión del conocimiento, construir un nuevo paradigma de la racionalidad educativa. Hecho que plantea nuevas exigencias a los sistemas de educación, a los profesores y a la escuela.

    La importancia de este fenómeno puede ser aquilatada cuando se revisan los origenes de la escuela como institución social moderna. La introducción del texto impreso en la función pedagógica provocó toda una revolución tecnológica en la escuela del siglo XVII que, Jan Amos Comenius (1592-1670) -el padre de la escuela moderna- fue capaz de anticipar e incorporar a la rutina del trabajo docente.

    En este sentido, se puede construir una analogia que refleje el cambio crítico que vive la educación actual: la introducción del computador es similar a la aparición del libro de estudio impreso y cuya presencia determina una racionalidad educativa peculiar en cada periodo histórico (sociedad moderna y sociedad del conocimiento), cuando se consideran las implicancias y consecuencias que lleva su uso masivo por la población escolar.

DESAFIOS PARA UNA PEDAGOGIA POST -MODERNA

    Para conformar una pedagogia post-moderna como función educativa de una sociedad del conocimiento se debe responder principalmente a un doble desafio profesional:

 a) La educación debe ser capaz de construir un saber sistemático, organizado y pertinente a la nueva función pedagógica resultante de la sociedad informatizada y a las necesidades de desarrollo que tiene este tipo de persona-alumno. En este horizonte, la investigación educativa y la posterior discusión de los resultados, como también el aporte analítico de las ciencias humanas, son factores esenciales en la conformación de una nueva doctrina pedagógica, capaz de optimizar la formación docente.

 b) La educación como un saber pedagógico debe procurar ( o crear ) un ambiente de aprendizaje adecuado a la presencia de nuevas tecnologias y a los resultados del saber cientifico. Reconceptualizar el conocimiento disponible, crear campos interdisciplinarios del saber, integrar ciencia y tecnologia, enfatizar formación humana y la promoción social, son algunos de los desafios emergentes de una pedagogia post-moderna.

LA PERSPECTIVA DE LA CREATIVIDAD

    Dentro de ambiente intelectual se ha enfatizado que la finalización del siglo XX conlleva a una revalorización del fenómeno de la divergencia como una condición fundamental, para la supervivencia del hombre. Este hecho ya sido destacado por el discurso cientifico y la reflexión filosófica actual que ha dicho, por ejemplo,
 “Para conjugar el peligro de un mundo tecnificado, parcelado, se necesita que las capacidades creadoras mantengan fresca su iniciativa, sin la cual las programaciones rigurosas, la automación y el cálculo preciso, nos llevarian a una inhumana civilización de robots”. (Ricardo Marín I. 1980.pag 4).

    Para abordar la solución de los problemas que plantea el futuro son necesarias innovaciones en los sistemas educativos que propicien una auténtica pedagogia de la creatividad, lugar donde el aprendizaje por descubrimiento, los problemas de solución abierta, la búsqueda -por parte de los alumnos- de soluciones personales a distintas interrogantes que origina la existencia, la ciencia y la vida en general, sea un hecho cotidiano en el proceso enseñanza aprendizaje.

    Pero también esta apertura debe ir acompañada de las necesarias modificaciones en las instituciones formadoras de profesores. Son los profesores quienes deben diagnosticar y actualizar las potencias creadoras de los estudiantes, según criterios axiológicos y morales claramente definidos por su ética profesional.

    En suma, tanto la humanidad para mantener su supervivencia como el sujeto individual que procura su autorealización, necesitan del enfoque creativo de la educación. En este contexto, los profesores y los sistemas educativos deben asumir este desafio profesional para alcanzar un destino mejor de la humanidad futura y que hoy dia, la sociedad reclama para sí.
 Por cierto, esta preocupación ha generado una serie de conceptos y teorías científicas que forman parte de la cultura actual y que el discurso pedagógico ha incorporado al hacer educativo. Por ahora, baste esta indicación del referencial teórico orientador del presente trabajo.

EL PROFESOR COMO INVESTIGADOR DE SU PROPIA ACTIVIDAD PROFESIONAL

    En este nuevo paradigma que comienza a formularse, surge la necesidad de re-elaborar la función docente. Y lo primero que se puede plantear es la formación y actuación del futuro profesor.

    Por cierto, no hay que desconocer las diferentes lineas de investigación sobre la formación del profesorado que se ha dado a traves de la historia de la pedagogia o que en la actualidad se plantea en la discusión metodológica-curricular de los centros académicos. Hechos sobre el cual llamamos la atención, pero que no profundizaremos en esta oportunidad. Su importancia es notable en el proceso formativo del profesor, ya sea por las implicancias reproductivas del saber o por el afan de innovar en su actividad educativa.

    En cualquier caso, un profesor de la sociedad del conocimiento deberá, a nuestro juicio, enfrentar problemas a nivel de:

a) La planificación y organización de los eventos del programa de clases: La naturaleza de la información disponible y los medios técnicos disponibles obligan a una permanente revisión y discusión de los resultados obtenidos en cada nivel de estudio (técnicas pedagógicas, contenidos prográmaticos, evaluación, habilidades implicadas, etc.).

 b) El proceso de comunicación pedagógica: El desarrollo de la tecnologia y la masificación de la educación pueden provocar un cambio en el escenario pedagógico-del contacto directo en una aula - a una interacción mecánica y mediatizada por instrumentos tecnológicos (computador, videos-conferencias interactivos, redes de comunicación, bancos de datos,etc.). Situación que afectará los materiales y medios de instrucción empleados  en las labores docentes (material didáctico). De ahí que el profesor deberá ser un auténtico investigador ( o seleccionador ) de los contenidos y modos de educar.

 c) El alumno: En relación a la creciente masificación social y la necesidad de mejorar cualitativamente el proceso educativo, el profesor tendrá un doble desafío técnico:

* Promover una enseñanza personalizada, basada en el logro de destrezas y habilidades de pensamiento que se requieren en esta sociedad informatizada.
* Promover el desarrollo ético y social de sus alumnos, con una auténtica postura de servicio y compromiso con el saber, la cultura, el hombre y la sociedad.

IDEAS EN TORNO A LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO

    La influencia de los avances técnicos y científicos ha provocado una mundanza en la mentalidad de los estudiantes actuales y frente a la cual toda nueva estrategia pedagógica debe intentar responder. A pesar de esta influencia, hay una variable que no cambia en todo este proceso de cambio: el profesor. El docente, en esta nueva realidad, adquiere una nueva fisonomia profesional (administrador del saber) que sin embargo, necesita alcanzar una mayor comprensión de este periodo de cambios.

    Este proceso de comprensión puede verse facilitado al usar cuatro criterios epistemológicos: el significado de conocimiento, tecnologia, globalización del saber, y servicios. Al profesor deben importar las variables del conocimiento y de servicios, que pueden ser incluidos en su periodo de formación y a la vez, ser elementos necesarios durante el  posterior ejercicio educativo.

    Por consiguiente, es urgente plantear la discusión pedagógica acerca de esta realidad tecnológica -cuyo impacto no es dimensionado en el quehacer docente- para constuir una pedagogia del futuro, que sea capaz de humanizar a la sociedad en su acción cultural cotidiana.

    Según Peter Drucker (1994), la sociedad del conocimiento es la mundanza más radical que surge de la superación del capitalismo como estructura socio-económica de la modernidad y frente a la cual se produce vertiginosamente un desplazamiento de las instituciones y organizaciones sociales -ya sea un surgimiento o su desapareción o su transformación- que terminará por afectar toda la sociedad, la economia, la ciencia, la política, el aparato productivo y la organización laboral, etc., ahora y en los próximos años.

    Para comprender la genesis de la sociedad del conocimiento, tal vez, sea necesario hacer un rastreo histórico - social - ideológico de su origen. Y este sentido, Drucker afirma que la comprensión del citado fenómeno social necesita del estudio previo referido a la era del capitalismo.

    La genesis y expansión de la sociedad industrial que posteriormente derivó en capitalismo, ha sido analizada y explicada por Carlos Marx y sus seguidores, con una rigurosidad y metodologia que -a nuestro juicio- no cabe otra conclusión que aceptar sus interpretaciones para este momento histórico. Por cierto, no esta demás señalar que, sin embargo, la aplicación del método dialéctico hegeliano -como procedimiento de indagación metafisico- utilizado y transformado por el marxismo en una dialéctica materialista en la interpretación historica, conserva toda su vitalidad ontológica y gnoseológica que bien puede ser aplicado a otra realidad histórica. Tarea que se enuncia por el momento para un posterior abordaje.

    En una perspectiva económica, la época moderna puede caracterizarse, principalmente, como la oposición entre el capitalismo y el comunismo ( o lo ensayos de socialismo ); sistemas ideológicos cuya acción impuso respectivamente visiones económicas y axiológicas contradictorias a la comunidad internacional. Hecho agudizado durante el periodo de la “guerra fría”.
 En verdad, este fenómeno es el resultado de la revolución industrial y al mismo tiempo, por el avance progresivo en las diferentes areas del saber y de la ciencia. La acumulación de conocimiento, teorias y disciplinas en cada area cultural generó una complejidad técnico-social que impuso nuevos desafios a los lideres sociales en cada pais: Responder a los requerimientos sociales de su población que trataba de alcanzar las expectativas que la dinámica socio-cultural continuamente va creado a sus individuos. Con esta visión pragmática, ya no basta el acceso a la vivienda, a la salud o la educación (por citar algunos ejemplos) sino que debe permitir el ingreso a nuevos bienes según el dictado de la norma social o del mercado (se impone una lógica consumista).

   En este sentido, la dinámica económica terminó por imponer su sello a la cultura del hombre moderno. El capitalismo y la revolución industrial como elementos centrales de la cultura occidental son los responsables de la creación de un civilización mundial (o planetaria si se quiere), que en la actualidad es imposible sustraerse a su paradigma económico cultural dominante en la interpretación de la condición antropológica del hombre actual. Señalar esta situación puede ser de interés en la compresión del surgimiento de la sociedad del conocimiento.

   Una segunda linea de analisis puede ser referido al origen social de la sociedad del conocimiento. Al hacer un rastreo histórico-social de esta emergente y nueva sociedad se pueden encontrar algunos indicios en la formación de la clase media, durante el periodo de la sociedad capitalista. Esta clase social fue el producto de:

a) la especialización laboral de algunas funciones altamente técnicas y necesarias en el progreso económico del sistema capitalista, ya sea en la producción, aparato burocrático, seguridad, etc.

b) un segundo origen se reconoce en las profesiones liberales, que enfatiza la iniciativa privada de las personas y el afán de lucro, principalmente.

    En ambos casos, la influencia del conocimiento y su grado de poseción determina o favorece la movilidad socio-económica de su población. De ahí, entonces, la importancia y demanda por una educación de calidad en los paises subdesarrollados.

    Una tercera perspectiva de analisis lo representa el crecimiento exponencial del conocimiento y al aparición de la informática como innovación tecnológica. Es oportuno recordar que la unidad saber-técnica ha generado nuevos conocimientos e invenciones que, a la vez, se transforman en mudanzas de las estructuras ocupacionales de los pueblos. Asi resulta que los periodos evolutivos de la sociedad humana estan determinados por la creación de nuevas teorias, nuevos inventos y nuevas técnicas: la revolución agricola, revolución industrial y la revolución de la información.

   Al considerar este hecho -que incide en el campo educativo- los profesionales de la educación deben responder a las exigencias que plantea la sociedad a su quehacer especifico. La escuela como institución socializadora y reproductora del saber cultural de una sociedad determinada tiene un lugar de privilegio para provocar la mundanza social de su población futura.

    Con lo expresado resulta evidente que nuestra reflexión no es completa ni metodológicamente sistemática, quedan por exponer algunas cuestiones relativas a la comunicación (inter-dependencia y redes de información), geopolíticos (formación de bloques internacionales de carácter económicos y mercatilistas), económicos (organización y administración de la producción), educativos (formación del personal capacitado y entrenamiento), etc.

    Estos hechos y otros ya expuestos, permiten hablar de una sociedad del conocimiento como resultado de una nueva forma de organización socio-cultural que determina el predominio tecnológico de la computación y al informática como principal generador del cambio social. Por ello, dentro de este contexto es legitimo hablar de una globalización del saber y del conocimiento, pero tambien de la tematización y monopolización de la conciencia y de la sociedad en general.

    Repensar, criticar, recrear, romper, transformar este patrón etnocentrista antropológico que se impone -sin antes validado una cierta concepcion del ser humano y de la sociedad- es una tarea de personas comprometidas con la promoción de la condición del hombre, y en donde la escuela no puede estar ausente en la próxima discusión acerca del futuro social de la humanidad.

    En primera instancia, la lectura de los clásicos, filósofos y lideres sociales de todos los tiempos, es una tarea personal, formativa y util para los intelectuales y educadores de hoy que quieren problematizar el futuro de la educación.

LA CUESTION MORAL DE ESTE DESAFIO

    Un referencial teórico que puede ser clarificador en  este aspecto es el pensamiento de Paulo Freire. En la obra de Freire encontramos una relación dialéctica entre educación y la palabra hablada que se transforma en antropologia.

   “Con la palabra el hombre se hace hombre. Al decir su palabra, el hombre asume concientemente su esencial condición humana. El método que le propicia ese aprendizaje abarca al hombre todo, y sus principios fundan  toda la pedagogia. desde la alfabetización hasta los más altos niveles del quehacer universitario.
    La educación reproduce de este modo, en su propio plano, la estructura dinámica y el movimiento dialéctico del proceso histórico de producción del hombre. Para el hombre, producirse es conquistarse, conquistar su forma humana. La pedagogia es antropologia. (Ernani Maria Fiori 1992. pag.15 ).

   Las profundas consecuencias que se deducen de la lectura del párrafo anterior permiten señalar -para una sociedad moderna industrializada- que la alfabetización de la palabra lo convierte en un ser humano, dueño de su interioridad y creador de su mundo, en un partícipe de la cultura de su tiempo.

    “Las relaciones que el hombre traba en el mundo con el mundo (personales, impersonales, corpóreas e incorpóreas) presentan tales características que las diferencias claramente en meros contactos, típicos de la esfera animal. Entendemos que, para el hombre, el mundo es una realidad objetiva, independiente de él, posible de ser conocida. Sin embargo, es fundamental partir de la idea de que el hombre es un ser de relaciones y no sólo de contactos, no sólo está en el mundo sino con el mundo. De su apertura a la realidad, de donde surge el ser de relaciones que es, resulta esto que llamamos estar con el mundo” (Paulo Freire, 1974 pag.28 ).

    En la perspectiva antropológica de Paulo Freire,  la humanización se transforma en la creación de relaciones de hombres y la condición básica para que esto surja es la apertura al otro, al medio, a la exterioridad del ser.

    Al ser un sujeto creador de relaciones es dueño de su historia y por ende, un re-creador de su cultura. Hay en esta concepción pedagógica, toda una concepción de lo moral que orienta  la actividad docente del hombre: la educación es la práctica de la libertad a través del tiempo y de la historia.

   Con esto el hombre se convierte en un motor de la historia de su pueblo y dueño de su destino.
 “ Ahora, ya nadie educa a nadie, así como tampoco nadie se educa a si mismo, los hombres se educan en comuníón, mediatizados por el mundo”. (Paulo Freire, 1992. pag 90).

  El enfasis del diálogo en el acto educativo - y la superación de la educación bancaria denunciada por Freire - equivale a recrear la acción pedagógica de nuestro tiempo y el horizonte posible de la práctica pedagógica del educador se concretiza en si mismo. Esto equivale a hacer un llamado a la responsabilidad moral del educador, para su propio auto perfeccionamiento, que deviene en un actuar profesional y técnico de plena vocación y compromiso con su misión de educador.

   Consecuencia de lo anterior es su postura creativa frente a las mudanzas culturales de nuestro tiempo: su sensibilidad relativa a los avances científicos y tecnológicos deben promover una revisión y discusión de los aspectos pedagógicos que subyacen en su incorporación en la praxis educativa. Tal hecho equivale, por ejemplo, a plantearse la importancia y significado de la incorporación de la informática en la cultura escolar de nuestro tiempo.

    Por cierto, el mundo de la informática es un lugar común de la actividad social y cultural de la sociedad contemporánea, incluso suele ser considerado un indicador de la llamada sociedad post-moderna, por ser un causante de la denominada sociedad del conocimiento.

    No haciendo mayor cuestión del aspecto ideológico que connota este fenómeno social y económico en la reflexión actual, hecho que expondremos en otra ocasión, conviene plantearse los desafios éticos y pedagógicos que conlleva la sociedad del conocimiento para la actividad pedagógica.

    De hecho, la introducción de la tecnologia de punta en las aulas representa un avance por si solo, pero: ¿el acceso al computador puede ser una forma de exclusión social de los sujetos no alfabetizados en informática? o ¿la incorporación del software educacional puede generar mayores diferencias entre los países y perpetuar los grados de desarrollo económico-social de tales pueblos?

    Para intentar una respuesta se puede construir  una analogia entre sociedad y tecnologia que comparte un elemento común. La alfabetización dentro de la sociedad del conocimiento: Lograr alfabetizar personas en el mundo de la informática equivale a alfabetizar a sujetos en la sociedad industrial. El elemento técnico -libro y computador- es la clave para una efectiva incorporación al contexto social -sociedad industrial y sociedad del conocimiento- que puede ser asumida por los educadores del futuro, con responsabilidad y vocación de servicio en la creación del hombre del mañana.

CONCLUSIONES Y DISCUSIONES FUTURAS

   No resulta  evidente la misión del educador en este nuevo panorama cultural y que brevemente se ha enunciado, por cuanto las mejoras tecnológicas pueden o no afectar a su población. Lamentablemente, se quiera o no este cambio socio-cultural terminará con algunas creencias, teorias y valores que eran de la sociedad moderna, pero también puede ser un buen momento por destacar ( y rescatar ) el valor de la condición humana.

   El hombre, a pesar de su condición de racionalidad, necesita oír el llamado de su conciencia moral para orientar su comportamiento y evaluar sus acciones éticas y morales, cuestiones que surgen de su vida social. En este aspecto el profesor es un sujeto privilegiado, por su diversidad y permanencia en la vida pública de una sociedad, lo obligan a tener una voluntad de servicio incomparable.

    Sin embargo, no basta esta voluntad de servicio para promover el mejoramiento de su sociedad -comunidad que incluso menosprecia su labor- sino obtiene el respaldo de los agentes sociales involucrados en el devenir social. Para lograr el consenso social se requiere de una amplia participación comunitaria que permita generar acuerdos básicos sobre el quehacer del profesorado en una futura sociedad del conocimiento.

    Al provocar esta discusión social acerca de los avances y naturaleza de la función educativa, el profesor debe estar preparado y dispuesto al diálogo para promover el cambio de su labor y con ello visualizar una nueva forma del trabajo educativo. No basta conocer la informática y sus aplicaciones prácticas educativas, si no ha conformado una nueva metodologia de la enseñanza, si no hay una modificación en la concepción del aprendizaje, la evaluación y la orientación educacional, por citar algunas materias.

    Tal vez, la perspectiva de la creatividad educacional pueda ser un parámetro que ayude a crear una teoria pedagógica orientadora de tales cambios, en la medida que permita un abordaje diferente en la conceptualización y realización de la actividad docente.

    Sin embargo, es conveniente exponer algunas interrogantes que puedan ayudar a guiar la futura investigación en esta area cultural pedagógica:
* ¿Cual es el papel de la escuela creativa en la sociedad del conocimiento?
* ¿A partir de su punto de vista: como articula educación, creatividad y conocimiento?
* ¿Tendrá alguna estructura epistemológica el contenido del saber acumulado que facilite su acceso y sea posible de aprender?
* ¿Como esta sociedad actual va a socializar este conocimento? En que contexto?
* ¿Como se determinan las habilidades requeridas para el ingreso a la sociedad del conocimiento?
* ¿Este proceso depende solo de la escuela ?
* ¿Este cambio tecnológico representa un cambio esencial o superficial en la estructura social de los países del tercer mundo?
* ¿Los cambios surgidos de la tecnologia actual son análogos a la revolución industrial y, por tanto, las consecuencias que resulten pueden ser similares en el contexto social?

    Por cierto,  algunas cuestiones pueden ser debatidas en la perspectiva de la modernidad y otras, en la perspectiva de la post-modernidad. Mas allá de esta disyunción, conviene centrar la discusión en la contemporaniedad, única forma de lograr claridad  en la proyeción de una futura sociedad del conocimiento.

    Cabe destacar que las ideas expresadas en este trabajo son una primera aproximación al tema “ La Escuela Creativa “ y son producto de un conjunto de lecturas y reflexiones propias que se construyen en la perspectiva de un trabajo mayor, correspondiente a la formulación de un proyecto de tesis de doctorado.



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@ AVC.1998.