PRIMERA PAGINA EDITORIAL
Estamos aquí iniciando una nueva manifestación , ahora
electrónica y virtual, de nuestro boletín de la carrera de
Arquitectura de la Universidad de Concepción. Este boletín,
que conocemos como Boletín Urbe, se inició como publicación
escrita en 1993, y tiene por objetivo aportar elementos de juicio para el
conocimiento de la arquitectura y del planeamiento urbanístico y
territorial, especialmente en la óptica de las regiones, o mejor dicho
en la óptica de las ciudades y de los territorios que no son la
Región Metropolitana ni la ciudad de Santiago.
En Chile es casi normal que se hable o escriba de Santiago o de su espacio
regional como si se estuviese hablando o escribiendo del país. O
bien los visitantes extranjeros emiten juicios sobre Chile cuando se
están refiriendo a Santiago, que es en la mayoría de las veces
es lo único que han conocido. Y obviamente, esa es una distorsión
grande y absoluta. Santiago no es Chile, así como Chile no se puede
resumir , ni menos reflejar, en Santiago.
La arquitectura y el proceso de su enseñanza-aprendizaje pueden tener
un matiz sui- generis en las regiones, distinto a lo que se pueda hacer en
la ciudad capital. Igual como los enfoques de este proceso son distintos
en Chile que en un país del mundo desarrollado. Justo es que haya
en esto un cierto grado de universalidad, pero esto nos lo ha de dar
necesariamente nuestra visión universitaria. Más justo es que
tengamos una posición comprometida con nuestra particular realidad,
sea esta geográfica, territorial o urbana, como también con
la faceta distinta aquí que en otra parte del ser humano o del grupo
social regional.
Por lo anterior, nuestra visión docente, y también nuestra visión profesional como arquitectos ha de tener un sesgo, nuestro sesgo. Y entonces, el enfoque que hagamos de la arquitectura y del trabajo profesional del arquitecto es otro, es nuestro enfoque regional y pencopolitano. Así también nuestro quehacer y nuestro ojo crítico ha de proyectarse al mundo desde nuestra posición. Somos ciudadanos pencopolitanos, somos ciudadanos del mundo. Así como dijera un día Goethe : " Soy ciudadano de Weimar, soy ciudadano del mundo". Es decir desde nuestra singularidad, nos proyectamos al mundo. Y el instrumento, en este caso, será el Boletín Urbe, en el cyberespacio.
ANTONIO ZELADA ESPINOZA
Arquitecto-Editor