Panorama UdeC Universidad de Concepción Universidad de Concepción
  Nº 671 martes 19 de octubre de 2010

 

PORTADAEDITORIALTITULARESAGENDA

PANORAMA WEBBUSCARNÚMEROS ANTERIORESEQUIPOCONTACTO

acreditación

 
•INVESTIGACIÓN

Sistemas alternativos para la detección de biotoxicidad de algas

Aunque criticable para algunos, el bioensayo de ratón sigue siendo la herramienta más eficaz y segura para garantizar la salud de los consumidores de mariscos. Sólo como referencia, en Chile, el año pasado, se utilizaron unos 150 mil ratones en esta prueba que consiste en inyectar al animal con un extracto de los moluscos bivalvos a evaluar, para determinar la presencia de toxinas producidas por organismos biológicos (como microalgas) y sus potenciales efectos.

Y aunque se trata de un ensayo de uso universal, en algunos países europeos ha sido objeto de cuestionamientos por consideraciones éticas en torno al bienestar animal, lo que ha impulsado la búsqueda de técnicas alternativas a la prueba. Un paso en este sentido se produjo en Francia, que este año sustituyó el bioensayo de ratón por un test químico para la evaluación de biotoxicidad en cultivos de ostras.

Pero no se trata sólo de materiaséticas. La tendencia a rebajar los niveles máximos aceptables de toxinas en los productos del mar demanda técnicas más sensibles a la hora de determinar la presencia de estos compuestos.

Las nuevas tendencias en estaárea y sus proyecciones fueron revisadas en el curso internacional Desarrollo de sistemas alternativos in vitro para la detección de biotoxicidad de microalgas, que se llevó a cabo del 6 al 11 de octubre, convocado por el programa Copas Sur Austral y la Unidad de Biotecnología Marina de la facultad de Ciencias Naturales, en la finalización de su proyecto de vinculación internacional con el Instituto de Recerca I Tecnologías Agroalimentàries (IRTA) de Cataluña.

Centro líder en España y Europa, el IRTA tiene a su haber una amplia experiencia –de más de 20 años- en el monitoreo de las bahías del delta del Ebro, una zona de importancia en la producción de mitílidos, y novedosas propuestas de investigación en técnicas de avanzada para la bioseguridad de la columna de agua.

Con ese aval y en una intensa agenda de trabajo, los expertos del IRTA, Jorge Diógene, Pablo de la Iglesia, Kart Andree y Mónica Campás fueron los responsables de las exposiciones del curso, en el que sus asistentes pudieron conocer las perspectivas que ofrecen técnicas de biología molecular (como PCR) en el monitoreo de microalgas, cultivos celulares para la evaluación de toxinas marinas, y otras más sofisticadas como el uso de dispositivos de resinas poliméricas como marcadores, el método de Cromatografía Líquida- Espectrometría de Masa (LC-MS/MS) –aún en proceso de validación en el espacio europeo- o biosensores (elementos biológicos combinados con sistemas de transmisión de señales eléctricas).

Estos temas fueron también compartidos por los expertos en el taller Bioseguridad de la columna de agua para la producción agrícola sustentable, realizado el 13 de octubre, en el que también participaron los investigadores nacionales de la Universidad de Chile, Benjamín Suárez y Víctor Contreras; Universidad Austral, Miriam Seguel; del Instituto de Seguridad Pública, Luis Roa, y del Programa Copas Sur Austral, Allison Astuya, Wolfgang Schneider y Alejandra Aguilera.

En las conclusiones del taller, los panelistas coincidieron en señalar la relevancia de la investigación básica y aplicada en el diagnóstico y la propuesta de soluciones ante los factores que pueden amenazar la seguridad de los sistemas hidrobiológicos, con sus implicancias económicas y sociales. También fue unánime la posición en torno a la necesidad de conformar grupos inter y multidisciplinarios; compartir conocimientos, experiencias y resultados de investigación dentro y entre países que permitan hacer frente a los desafíos que impone el tema tanto desde la perspectiva
del desarrollo de la ciencia básica como de su aplicación.

Para el jefe de la Unidad de Biotecnología Marina y responsable del proyecto de vinculación internacional con IRTA por parte del Programa Copas-Sur Austral, Rodrigo González, el desarrollo de nuevas tecnologías, que en su aplicación pueden transformarse en excelentes oportunidades de negocio, deben necesariamente integrar una componente altruista, que tenga en su centro al ser humano y el entorno. “Sin esto es difícil que tengan éxito…o (éste) puede ser muy limitado”, puntualizó.

 

 

[Portada] [Editorial] [Titulares][Agenda] [Panorama Web] [Buscar] [Anteriores] [Equipo] [Contacto]

 
 
spacer