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nro 596 jueves 21 de diciembre de 2006

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  CONTRIBUCIÓN ACADÉMICA

Postulamos que contar historias es una práctica relacionada con la esquizofrenia. Si leemos una definición de esa enfermedad: “el paciente oye sus propios pensamientos en voz alta, o escucha voces imaginarias que le ordenan realizar ciertos actos, o realizan comentarios” (Encarta), notamos que algo muy similar sucede en la literatura. Además, opiniones de quienes la frecuentan nos avalan:

1. Tabucchi, sindicado como autor de una novela estupenda, sitúa en ella a tres personajes en un café de Lisboa. En la mesa, mientras disfrutan de una macedonia sin azúcar y sin helado, uno de ellos sostiene: “creer que somos <uno> que tiene existencia por sí mismo, desligado de la inconmensurable cantidad de los propios yoes representa una ilusión” (Tabucchi, 1998, 76). Luego, cita a dos médicos-filósofos, Ribot y Janet, quiénes “ven la personalidad como una confederación de varias almas, que se pone bajo el control de un yo hegemónico que se ha impuesto a la confederación de nuestras almas”

2. En unos versos atribuidos a Lihn, titulados “Yo le dije al autor de estos sonetos”, se lee: “Yo le dije al autor de estos sonetos/que soy una camisa de once varas/gato de siete vidas y dos caras/nada que ver con rimas y cuartetos/… Pero el tal, sordo y mudo me escribía”

3. El crítico literario que habita en Borges escribe: “…el cura y el barbero revisan la biblioteca de don Quijote, asombrosamente uno de los libros examinados es la Galatea de Cervantes, y resulta que el barbero es amigo suyo y no lo admira demasiado, y dice que es más versado en desdichas que en versos y que el libro tiene algo de buena invención, propone algo y no concluye nada. El barbero, sueño de Cervantes o forma de un sueño de Cervantes, juzga a Cervantes”.

4. En una carta enviada a su hermano Juan a fin de explicarle su decisión de abandonar sus estudios y hacerse escritor y vagabundo, el autor afrolatino Zapata Olivella sostiene: “Bien sabes que “uno” no es uno sino muchos, un complejo de ideas, humores, herencias, medios y sentimientos”.

5. Entre las indagaciones poéticas del modernista venezolano Elías David Curiel leemos: “Si disgregara psiquis, sus diferentes yoes/ fuera del cráneo, su cúpula sonora, una Babel/ de soles, sies, mies, rees, faes, laes, does…”.

La serie de citas muestra a importantes escritores ubicando como un lugar central de su reflexión el problema de la multiplicidad de yoes, de almas, de faes, de sueños, de fuerzas, que pueblan la mente de toda mujer y de todo hombre y, por tanto, también coexisten en la mente de aquél que decide escribir. Nos acercamos entonces a la primera parte del esquizo-problema: un humano decide escribir mentiras, no es otra cosa la literatura, decisión que implica el triunfo del yo-escritor entre la manada de yoes. Nos encontramos así frente a un autor, sin embargo éste no es el que escribe, Lihn lo muestra claramente. Segunda parte del esquizo-problema: para alcanzar la narración será necesario otro proceso, encontrar un narrador entre la legión que habita la mente. Tercera arista del esquizo-problema: el narrador se impone a una serie de voces que quieren hablar. La literatura es una lucha por la palabra, sostiene un médico filósofo, Foucault. Esa lucha se da, antes de todo, en la mente del autor. Un ejemplo aclara el asunto: Ester Hunneus decide escribir, desde los páramos de su mente asoma una autora: Marcela Paz. Marcela escribe Papelucho, Papelucho narra sus aventuras. Es decir, dentro de la cabeza de Ester existe un niño de doce años que se deleita inventando historias. Más inquietante que la ligera locura de Hunneus es la de cierto autor de Manhattan, él deja asomar un narrador que gusta de asesinar desconocidas para luego guardar sus cabezas en el freezer.

Los desarrollos anteriores nos permiten, mostrar que en cierto sentido alcanzar la literatura para ciertos humanos llamados autores pase por silenciar su yo-hegemónico, permitiendo que fluyan las otras voces, los otros que lo pueblan, una multitud similar a Babel.

José Manuel Rodríguez (su yo teórico)
Doctorando en Literatura (UdeC)

   

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