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Dirección de Investigación de la Universidad de Concepción - Nº 11 - Diciembre 2005

 

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Entrevista

Fondo de Innovación para la Competitividad: Oportunidad para universidades

La nueva herramienta que estará a disposición de los científicos debe unir a las universidades para lograr mejores resultados, afirma el rector Sergio Lavanchy.

El rector de la Universidad de Concepción, Sergio Lavanchy Merino, espera que el Parlamento asuma con prontitud la discusión de la normativa que permite implementar el Fondo de Innovación para la Competitividad.

Ante la implementación del fondo transitorio para el año que viene, el rector asegura que la Universidad está en excelentes condiciones para formular iniciativas innovadoras, en conjunto con empresas y otras universidades, para dar el mejor uso posible a estos recursos que son de todos los chilenos.

Por eso mismo, Lavanchy no ve el futuro con egoísmos. Para que estos recursos generen los frutos que el país espera, la decisión debe darse en términos de la calidad y pertinencia de los proyectos y no como una competencia entre universidades. El escenario que prevé el rector considera la unión de fuerzas e intereses para lograr mejores resultados. Es decir las alianzas entre universidades, son deseables y necesarias para hacer frente al desafío de invertir grandes recursos en temas de innovación que el país, sus empresas y la comunidad requiere para asegurar un desarrollo sostenido.

-¿La ciencia y su desarrollo en las universidades está en mejor pie con el destino de los fondos del Royalty minero a la investigación?

-Esta es una señal que dio el gobierno muy clara y potente respecto de la intención de producir un salto en los recursos que se destinan a investigación y desarrollo y que, por lo tanto, tienen que producir un impacto muy fuerte en la generación y adaptación de conocimiento así como en la transferencia de tecnología a las empresas. Con ello, es de esperar que en un plazo razonable, pasemos de una economía basado en materias primas a una muy distinta que es aquella basada en el conocimiento.

Actualmente se estima que nuestro país está destinando cerca de un 0,7% del Producto Interno Bruto, PIB, a investigación. Si uno lo compara con países desarrollados, ellos gastan hasta un 3% o más de su PIB en ciencia y tecnología. Evidentemente, existe una diferencia muy significativa, pero con los recursos que se inyectarán al sistema, nos acercaremos al 1,2 % del PIB, lo cual es un salto muy importante.

Lo anterior, va a permitir emplear las capacidades existentes, humanas y de infraestructura, para el desarrollo de nuevas ideas y proyectos que no están siendo utilizadas en este minuto. En efecto, actualmente no existen los recursos suficientes para poder abordar todas las buenas iniciativas que tienen los investigadores que forman parte del sistema nacional de ciencia y tecnología.

Por otro lado, se plantea que las actividades que serán financiadas por este fondo de innovación, deben estar orientadas a una investigación que tenga impacto en el desarrollo productivo del país y de sus regiones. Por ello, es que hay un porcentaje de los recursos del Fondo que se destinará a las regiones y, en especial a las mineras, que es desde donde sale esta riqueza que da origen al Fondo.

-¿Lo deja tranquilo que los legisladores se hayan preocupado de considerar que estos fondos sean muy bien controlados, especialmente los destinados a regiones?

-Nosotros pensamos que los recursos tienen que ser bien utilizados... no por su sola existencia los vamos a usar en proyectos que no sean necesarios y pertinentes para el país. Sin embargo, hay que tener presente que el trabajo de investigación, desarrollo e innovación no sólo debe ser transdisciplinario, sino también interinstitucional.

Lo que quiero decir es que aquellas universidades que están en regiones, en donde va haber una cantidad de recursos importantes, deberán preocuparse de generar alianzas y asociaciones para potenciarse en el desarrollo de proyectos que tengan impacto en sus regiones. Para ello, será preciso establecer acuerdos con universidades de mayor tamaño y presencia nacional para complementar las capacidades y generar masa crítica para crear ideas e iniciativas susceptibles de ser llevadas a cabo bajo criterios de excelencia, oportunidad y pertinencia.

-¿Cómo evalúa el momento en que se encuentra la Universidad para hacer frente a este cambio en el volumen de recursos para ciencia y tecnología?

-Pienso que en los últimos años la Universidad ha crecido significativamente en su capacidad investigativa por el aumento de académicos que trabajen en investigación y por la notable capacidad de gestión que ha desarrollado. En nuestro balance podemos ver un incremento sistemático.

La Universidad ha participado exitosamente no sólo en concursos científicos como el Fondef y Fondecyt, también lo ha hecho en nuevos instrumentos como Innova Bío Bío, en los Consorcios Tecnológicos, en los Fondap, Milenio y Programa Bicentenario.
No quiero dejar de mencionar los proyectos que tienen que ver con el desarrollo de capacidades regionales de investigación. Ahí estamos con el Centro de Investigación de Polímeros Avanzados, Cipa, en la Región del Bío Bío; el Centro de Investigación Oceanográfica del Pacífico Sur Oriental, Copas y participamos activamente en el Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia, Ciep, en Coyhaique, donde asumimos la dirección del mismo.

Junto con otras iniciativas, cualquiera puede darse cuenta que en la Universidad de Concepción hay una actividad enorme, la que se refleja en diversos indicadores nacionales y, en los cuales la Universidad ocupa los primeros lugares sin lugar a dudas.
Pero también tenemos la Incubadora de Empresas y el proyecto EMPREUDEC que la Universidad está trabajando con diversas empresas. Son innumerables los casos que podríamos mencionar.

-Justamente estos nuevos fondos exigirán un mayor acercamiento con las empresas...

-Nosotros hemos tenido una buena experiencia en general.
Siempre se ha planteado que la relación universidad-empresa en nuestro país no es la de los países desarrollados, lo que se traduce en que la principal fuente de recursos para investigación proviene del sector público.

Pero yo creo que los pasos que se han dado y las políticas públicas avanzan hacia allá. En el caso de los consorcios es absolutamente necesario que haya empresas como socias, lo que ocurre también con los proyectos Fondef y los de Innova, por mencionar algunos.

En eso se está avanzando bien, pero hay que tener en cuenta que en nuestro país no ha existido en el pasado una cultura de vinculación, pero también somos concientes, que esto está cambiando y se ve un interés mayor de las empresas por realizar acciones conjuntas con las universidades y centros de investigación. [subir]

Posgrado

-¿Es necesario asegurar también financiamiento para el postgrado?

-Sí. Nosotros planteamos a la Comisión de Educación del Senado que parte de los recursos vayan a la formación de recurso humano en sus distintos niveles.

La idea es que tengamos en Chile una mayor masa crítica dedicada a la investigación, formada en Chile o en el extranjero.

Es por eso que se ha planteado que si en el año 2004 se graduaron en universidades chilenas unos 240 doctores, se espera que para el año 2010 esta cifra llegue a 800 doctores. Eso es además de aquellos que salgan a hacer sus doctorados a universidades extranjeras. Eso es bueno, pero también hay que desarrollar capacidad nacional.

Esta formación de alta especialización es importante para tener a personas capaces de generar conocimiento y una buena manera de invertir eficientemente los recursos disponibles para investigación.

 

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