EDITORIAL

Movilizándonos hacia el cambio en salud

Nunca como ahora ha tenido tanta importancia el preparar a las personas que trabajan en organizaciones y ya no solo privadas  sino que también a nivel público.

Esto es porque se tiene un nuevo concepto de organización que ha sido exitoso a nivel de empresa privada, donde ya no sólo es importante el ser un buen técnico sino que se debe desarrollar una serie de habilidades relacionales, donde la dirección absolutamente vertical con un jefe que decide todo y donde el subalterno vale en la medida que produce, se ha ido transformando y tendiendo a una organización más humanizada centrada en las personas.

Esto tiene una relevancia porque si consideramos que se vive muchas horas de nuestras vidas en el trabajo, la idea es que las personas no sólo produzcan un determinado producto sino  que la organización  sea una instancia donde personas crezcan, trabajen, se proyecten, desarrollen habilidades, solidaricen y se establezcan redes sociales de compromiso que lo conviertan en un individuo con significado histórico.

Especialmente en salud que es un  terreno muy sensible y que está siendo constantemente observada y criticada no sólo por las autoridades de salud, los usuarios del sistema, los políticos de todos los sectores que la consideran una buena bandera de lucha y un punto sensible que les permite ofrecer cambios ya que se dice que cualquier cambio podría ser mejor.

Si  analizamos que en Chile  siendo un país que invierte muy poco en salud,  los profesionales chilenos son tan bien valorados en el extranjero, con experticias reconocidas en sus diferentes espacios de acción, se ha logrado tener índices de salud de países desarrollados como por ejemplo nuestra expectativa de vida, la mortalidad infantil, la erradicación de las enfermedades infecciosas, control de la desnutrición infantil etc. ¿Por qué seguimos sintiendo esta valoración negativa?.

En primer lugar porque sólo se publica lo malo, los  déficit, lo que se considera error médico o del sistema y mientras más espectacular es mejor, pero nadie se preocupa de aclarar posteriormente, cuando en la mayoría de los casos se hacen acusaciones por falta de conocimiento técnico, nunca se  publican  logros en salud y porque en la realidad no funcionamos como una organización sino como una suma de individualidades.

Es interesante en períodos de cambio con una reforma en salud ad portas y con un cambio de escenario ya que se pretende tener una visión y una organización moderna donde los profesionales no sólo sean  excelentes técnicos y sepan el último detalle en su especialidad sino que además se comprometan con los desafíos que les impone la organización, participando de todos los aspectos relacionales, programando, creando etc, donde el individualismo tradicional se vaya desdibujando en beneficio de un bien común. Por ello es tan valioso en la empresa privada cuando contrata personal, vale mas la evaluación psicológica que lo técnico porque se necesitan personas con  habilidades relacionales.

En salud  también deberían ser todos los cargos ganados por concursos bien estructurados y con evaluación psicológica, se espera que en estos nuevos escenarios sea de esta manera y no se contrate personas por tendencia política afín o por amistad.

Además nuestros usuarios  tienen un rol importante y, si bien es cierto, tienen sus derechos también tienen deberes que deben  conocer. Deben cambiar su rol pasivo receptor  en un sistema paternalista  a uno más participativo donde realmente sepan valorar lo que reciben y lo que el país está invirtiendo en salud, y por lo tanto utilicen adecuadamente medicamentos, educación , horas médicas. Saber que la salud no es un bien ilimitado.

Los que somos optimistas esperamos un cambio positivo pero, si ello no es así, nos ha permitido soñar y ya eso es bueno.