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TRABAJO ORIGINAL
Percepción de los
estudiantes de cuarto año en relación a la
Rita Avendaño G.*a,c, Daniela Monsalve P.*a,d, Marisa Villagrán B.*a,b,e, Cecilia Estrada R.*a,f
RESUMEN
Introducción:
La simulación clínica es una metodología de enseñanza-aprendizaje que
ofrece la oportunidad a los estudiantes de aprender a través de la
prueba y error en un ambiente seguro, incentivando el trabajo en equipo,
el pensamiento crítico y reflexivo de los estudiantes. Palabras clave: Simulación clínica, Competencias clínicas, Estudiantes de Obstetricia, Educación de pregrado.
SUMMARY Perception of fourth-year students in relation to clinical simulation in gyneco-obstetric units. School of Obstetrics and Childcare, Universidad de Chile, 2017.
Introduction:
Clinical simulation is a teaching and learning methodology that offers
students the opportunity to learn through trial and error in a safe
environment, encouraging teamwork, critical thinking and reflective
thinking of students.
Keywords:
Clinical Simulation, Clinical Competencies, Obstetrics Students,
Undergraduate Education.
INTRODUCCIÓN El modelo educativo basado en competencias, de la Universidad de Chile, ha establecido cambios en los programas de cursos debido a las exigencias relacionadas con la Innovación Curricular1. Lo anterior está enfocado en que el actor principal del proceso de enseñanza-aprendizaje sea el estudiante y que el profesor cumpla un rol facilitador o guía en este proceso, complementado con estrategias didácticas que insten al pensamiento crítico-reflexivo y a la autonomía del estudiante. En el año académico 2017 se implementó la simulación clínica como estrategia didáctica de tipo formativa en la Unidad de Enfermería Médico-Quirúrgica dentro del Curso Integración del Desempeño Profesional IV, cursado por estudiantes de cuarto año de la carrera de Obstetricia y Puericultura de la Universidad de Chile. Se integró en este nivel curricular con la finalidad de introducir nuevas metodologías docentes centradas en el alumno. Ello, debido a la imperiosa necesidad de que los estudiantes logren desarrollar habilidades clínicas, competencias; y, a la vez, para dar respuesta a la falta de campos clínicos, lo cual les permitirá realizar habilidades clínicas atingentes al área de pabellones gineco-obstétricos, bajo un contexto simulado. La simulación clínica es una metodología de enseñanza-aprendizaje que ofrece la oportunidad a los estudiantes de aprender a través de la prueba y error en un ambiente seguro, sin correr el riesgo de resultados negativos para los pacientes, siendo adaptable al nivel del alumno2. Asimismo, Motola plantea que la simulación debe ser utilizada como un complemento a las experiencias de práctica clínica y su integración al currículum debe estar bien planificada y guiada por objetivos3. La simulación en Ginecología y Obstetricia se ha desarrollado enormemente con el uso de simuladores de habilidades específicas, modelos humanos básicos y avanzados, realidad táctil y escenarios simulados. Mediante su manejo se pueden trabajar habilidades técnicas y no técnicas que permiten una experiencia de aprendizaje muy próxima a la realidad4,5. El manejo apropiado de una situación de emergencia es muy difícil de entrenar y evaluar durante la emergencia real. Durante una situación crítica no hay tiempo para detenerse y pensar sobre el próximo paso, las acciones y protocolos deben fluir naturalmente. Una manera de practicar en una emergencia, sin poner en peligro la vida del paciente, es hacerlo en un ambiente simulado6. En el desarrollo de la simulación clínica moderna, con apenas medio siglo de evolución, es posible discernir la influencia de cuatro fuerzas: 1) el desarrollo de la bioética (desde la declaración de Helsinki en 1964) que protege a los individuos como sujetos de experimentación hasta la actualidad, donde la atención se ha enfocado hacia los derechos de los pacientes; 2) el desarrollo de la educación médica, con mayores exigencias para asegurar su calidad y con el cambio desde el paradigma basado en la duración temporal de los procesos a uno centrado en la demostración de competencias objetivables; 3) la preocupación creciente por la seguridad de los pacientes como sujetos pasivos en los procesos de educación clínica; 4) el desarrollo tecnológico en computación, electrónica, nuevos materiales, la háptica y la realidad virtual7. Su implementación en programas de pregrado y postgrado ha impactado positivamente en la educación, tanto en la estandarización de los aprendizajes, en la familiarización de los estudiantes con métodos de autoevaluación y autoaprendizaje, en la ética en temas de salud y en eliminar el error en pacientes como un medio de aprendizaje5. La simulación tiene múltiples ventajas. Entre ellas, desarrolla un aprendizaje basado en la propia experiencia y centrado en el alumno, el aprendizaje es interactivo e incluye un feedback inmediato, y se pueden producir errores en el transcurso de los casos clínicos para conocer sus consecuencias, sin ningún riesgo. Sin embargo, dentro de sus desventajas se encuentra que la simulación aún no está totalmente incorporada en los programas educativos, por lo que no se percibe como una necesidad; además de los costes elevados de los equipos y aulas de simulación. Asimismo, los profesores necesitan un entrenamiento específico en el manejo, diseño y planificación de esta metodología de aprendizaje, lo cual requiere de un tiempo previo que no siempre es considerado, transformándose en una carga laboral extra para el docente. El objetivo del presente estudio es evaluar la percepción de los estudiantes de cuarto año en el uso de la simulación clínica como estrategia didáctica en la carrera de Obstetricia y Puericultura, Universidad de Chile.
MATERIAL Y MÉTODO Esta investigación mixta, de tipo descriptiva, evalúa la percepción de los estudiantes de cuarto año sobre la implementación de la simulación clínica en un contexto de una actividad simulada en pabellones gineco-obstétricos. La población estuvo constituida por estudiantes de cuarto año de la carrera de Obstetricia y Puericultura de la Universidad de Chile, que cursaron la Unidad de Enfermería Médico-Quirúrgica dentro del curso de Integración al Desempeño Profesional IV, correspondiente al segundo semestre del año 2017. Se diseñaron tres escenarios: rol de la/el matrona/ón con una usuaria ginecológica u obstétrica antes del ingreso a pabellón, rol de la/el matrona/ón dentro del pabellón con usuarias obstétricas y ginecológicas, y rol de la/el matrona/ón en la unidad de recuperación anestésica. Para cada escenario se definió un guión con el fin de dirigir la evolución del caso clínico. Se diseñaron tres escenarios clínicos que simulaban una sala de pre-anestesia, sala de pabellón y un área de recuperación anestésica, equipadas para la asistencia, incluyendo diversos materiales médicos y quirúrgicos. Se utilizó un período de briefing, donde se explicitaban los procedimientos que debían realizar en los diferentes escenarios y se utilizaron medios audiovisuales para reforzar algunos conceptos en relación al proceso anestésico y pausa de seguridad quirúrgica. Se firmó un acuerdo de confidencialidad en relación a la actividad que los estudiantes iban a realizar y un consentimiento informado para autorizar la grabación y/o fotografiar este proceso. Para la recolección de datos se diseñó una encuesta digital (Anexo 1), que fue enviada a los correos electrónicos institucionales de los estudiantes. Este instrumento estuvo conformado por 18 ítems de respuesta cerrada, en que los estudiantes señalaron su grado de acuerdo con una serie de aseveraciones a través de una escala de Likert de 1 a 4, donde 1 correspondía a “muy de acuerdo” y 4 “muy en desacuerdo”. Se analizaron los datos con Microsoft Excel, obteniendo medidas de tendencia central. Este mismo instrumento, además, tenía un ítem para comentarios abiertos de los estudiantes (componente cualitativo), en que vertieron las opiniones acerca de los escenarios implementados (Anexo 1), cuyos resultados se sometieron a análisis de discurso.
RESULTADOS La encuesta fue enviada a un total de 75 estudiantes de cuarto año de la carrera de Obstetricia y Puericultura de la Universidad de Chile, de los cuales respondió el 63%. La muestra correspondió a 47 estudiantes: 43 de sexo femenino y 4 de sexo masculino, con edades que fluctuaron entre los 22 y 25 años. En relación a si los talleres de simulación les sirvieron para interactuar entre compañeros, un 51% de los estudiantes manifestó estar de acuerdo. Asimismo, el 51% de los estudiantes afirmó estar de acuerdo en que los escenarios de simulación les permitieron reconocer fácilmente lo aprendido. El 60% de los estudiantes refirió estar de acuerdo en que la situación simulada se asemejaba a casos reales. Por otro lado, el 89% de los estudiantes señaló estar de acuerdo o muy de acuerdo en que haber realizado la actividad le facilitará el aprendizaje de contenidos de los próximos cursos de la carrera. El 81% de los estudiantes refirió estar de acuerdo o muy de acuerdo en que pudieron tener espacios de reflexión donde se le plantearon problemas apropiados y desafiantes en relación a su carrera. Si bien el 55% de los estudiantes refirió que aplicar las pautas de cotejo entre sus pares le sirvió para su aprendizaje, existe un 2% que señaló estar muy en desacuerdo con dicha afirmación. Cabe mencionar que el 10% de los estudiantes encuestados señaló estar en desacuerdo en que las actividades de simulación les sirvieron para comprender mejor el contexto clínico en que trabaja la matrona /matrón. Si bien, el 47% de los estudiantes consideró estar muy de acuerdo en que la información entregada por los docentes al inicio de la actividad les sirvió para su aprendizaje, se destaca que un 10% de ellos consideró estar en desacuerdo con dicho ítem. Por otra parte, el 70,2% de los estudiantes encuestados señaló estar muy de acuerdo en que sería de ayuda tener más actividades de forma regular para entrenar habilidades clínicas y procedimentales, lo cual se muestra en la Figura 1.
Dentro del análisis de la información del discurso y de contenido obtenido a través de las preguntas abiertas del cuestionario realizada a los estudiantes, se elaboró una tabla que define el sistema de dimensiones que logran determinar los elementos a analizar en este estudio, desde el punto de vista de la evaluación de los /las estudiantes.
Dimensión Adquisición de competencias En esta dimensión se incluye la valoración de los estudiantes en relación a la simulación clínica como estrategia didáctica. A continuación, se detallan algunos segmentos coherentes con lo declarado anteriormente:
En síntesis, los estudiantes tienen una percepción positiva en torno a la adquisición de competencias a través de la simulación clínica. Destacan la importancia que le otorgan los estudiantes al sentir que están aplicando los conocimientos ya internalizados y que aportan al desarrollo de habilidades blandas como el trabajo en equipo.
Dimensión Profesorado Dentro de la dimensión Profesorado y su valoración en relación a su rol dentro de la simulación clínica, los estudiantes refieren que tienen una valoración positiva hacia sus profesores, ya que facilitan su aprendizaje utilizando esta estrategia didáctica. A continuación, se detallan segmentos de las respuestas de las/los encuestados/as que tributan a esta dimensión y sus categorías:
En síntesis, la valoración de los docentes por parte de los estudiantes es positiva, ya que facilitan su aprendizaje. Declaran, además, la importancia de la retroalimentación realizada en esta actividad y la valoración de las opiniones de los estudiantes por parte de los docentes, incentivando su pensamiento crítico y reflexivo.
Dimensión Factores Intervinientes Dentro de la dimensión factores intervinientes, se incluyen aquellos que facilitan y obstaculizan el desarrollo de la simulación clínica. Categoría Factor facilitador: A continuación, se detallan segmentos de esta dimensión concordantes con lo descrito anteriormente:
Categoría Factor obstaculizador: En relación a los factores obstaculizadores, la población en estudio declara como elementos que dificultan su aprendizaje: la falta de recursos de infraestructura, la planificación de actividades dentro de sus prácticas clínicas y la alta carga horaria.
En síntesis, los factores declarados como facilitadores del desarrollo de la simulación clínica se relacionan con la seguridad reportada por los estudiantes, ya que les permiten tener una preparación antes de enfrentarse a un escenario real. Por otra parte, la falta de recursos físicos y materiales, y la carga horaria a la que se ven enfrentados, dificultan su proceso de aprendizaje.
Dimensión Propuestas Dentro de la dimensión propuestas, se incluye la categoría Metodología. A continuación, se detallan segmentos de las respuestas, coherentes con la categoría definida en esta dimensión:
En síntesis, en esta dimensión se declara la importancia de la metodología didáctica para aumentar las oportunidades de realizar procedimientos en un ambiente seguro, manejo de estrés frente a situaciones clínicas y además se enfatiza en la importancia de implementar esta estrategia en otras áreas de la carrera.
DISCUSIÓN En los últimos años, se ha incorporado nuevas herramientas de aprendizaje con el objetivo de mejorar la formación y desarrollo de los estudiantes. Bajo este contexto, numerosas investigaciones han mostrado que “las habilidades clínicas, de comunicación y trabajo en equipo, así como las actitudes y el profesionalismo aprendidos mediante la formación con simulación clínica, se incorporan de modo más eficaz que cuando se comparan con los métodos tradicionales”8. Según la escala de aprendizaje de Miller, el entrenamiento repetido mediante la simulación es el paso previo al último nivel de adquisición de competencias, donde el alumno debe demostrar lo adquirido en la práctica real con los pacientes. En relación a la satisfacción por parte de los estudiantes, ellos valoran la actividad implementada, tal y como lo expresa Martínez-Castillo, en donde “permite en mayor medida la integración de conocimientos, habilidades y destrezas en la formación de los estudiantes, además de experiencia para adquirir confianza en el momento de realizar intervenciones específicas”9. Asimismo, Amaya señala que el estudiante se encuentra con múltiples herramientas que superan significativamente las actitudes y desempeños frente a diversas situaciones, lo que también fue señalado en forma explícita por los estudiantes encuestados10. Otro aspecto importante de mencionar, es que los estudiantes valoran la retroalimentación por parte de los docentes, posterior al escenario de simulación. Lo anterior se denomina debriefing, que corresponde a un tipo específico de reflexión guiada por un tutor o facilitador, la cual es parte esencial del aprendizaje basado en la experiencia y cuyo objetivo principal es analizar, dar sentido y aprender de una experiencia vivida11. Desde otra perspectiva, algunos estudiantes no consideran relevante la información entregada al inicio de la actividad, lo cual se puede asociar a diversos factores, como por ejemplo: claridad en la entrega de la información, tiempo destinado para ello, entre otros. Es por lo anterior que se hace necesario identificar las prácticas docentes que se asocian a los mejores resultados de aprendizaje y formar a los educadores en la mejor evidencia docente disponible12, con la finalidad de que el profesor cumpla un rol de guía o facilitador del proceso de enseñanza-aprendizaje, lo que se relaciona con el nuevo modelo educativo de la Universidad de Chile1. A pesar de las numerosas ventajas que puede tener este tipo de metodología educativa, las oportunidades de práctica que tiene el personal en salud y los estudiantes de pregrado aún son limitadas. Es por ello que se torna de gran relevancia el desarrollo de educadores médicos especializados en simulación que sean capaces de liderar este proceso, como también contar con mayores recursos de infraestructura y materiales, ya que la docencia con simulación resulta efectiva cuando se realiza bajo las condiciones adecuadas13, lo cual sin lugar a dudas favorecerá su óptima ejecución. Este aspecto de la investigación se puede relacionar con lo planteado por Darling-Hammond, donde explicita que los profesores, dentro de su formación, deben estar capacitados para el proceso de enseñanza-aprendizaje, teniendo conocimiento de cómo aprenden y su desarrollo en diferentes contextos sociales14. Como desafío, se debe seguir trabajando en la planificación de actividades de acuerdo al creditaje de los cursos, monitoreando los avances de los ajustes curriculares con la finalidad de asegurar la calidad de la educación. Por otra parte, es importante definir los tiempos de trabajo de los estudiantes, acorde a las competencias que deben adquirir en los diferentes niveles y cursos de su formación académica.
CONCLUSIONES Finalmente, las proyecciones de la simulación en la Escuela de Obstetricia y Puericultura es incorporar, de forma longitudinal en la carrera, la formación de docentes que puedan usar la simulación clínica en lo conceptual y técnico, con el fin de lograr el mejor resultado formativo posible, en pos de nuestros estudiantes.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Artículo recibido el 27/07/18, Aceptado el 01/04/19.
Dirección del autor:
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Departamento
de Promoción de la Salud de la Mujer y el Recién Nacido, Facultad de
Medicina,
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