Las
enfermedades cardiovasculares constituyen la principal causa de
muerte en nuestro país, siendo responsables del 27% del total
de muertes.
Dentro
de ellas, la aterosclerosis coronaria ocupa el primer lugar,
seguida de las enfermedades cerebrovasculares.
Aun
cuando existe una predisposición genética hacia el desarrollo
de la aterosclerosis coronaria, son diversos factores externos,
llamados factores de riesgo coronario, los que generan un
decisivo impacto en la génesis de la aterosclerosis coronaria.
Los
factores de riesgo coronario son muy numerosos e incluyen
factores no modificables (como son la edad y el género) y
factores modificables. Estos últimos tienen estrecha relación
con los estilos de vida e incluyen los lípidos sanguíneos, el
hábito de fumar, la presión arterial elevada, la diabetes
mellitus, la vida sedentaria, entre otros.
La lesión
fundamental de la aterosclerosis es la formación de una placa
constituida por depósitos de colesterol y cristales de
colesterol. De allí la importancia que revisten las
concentraciones plasmáticas de los lípidos en el desarrollo de
las lesiones coronarias.
Los
resultados del estudio Framingham demostraron que el colesterol
elevado, el aumento de las lipoproteínas de baja densidad (LDL-Colesterol),
el aumento de los triglicéridos y la disminución de las
lipoproteínas de alta densidad (HDL-Colesterol), incrementan el
riesgo de aterosclerosis coronaria. Los cambios de niveles plasmáticos
de los lípidos tienen estrecha relación con los hábitos
alimentarios de la población, especialmente con la ingesta de
grasas saturadas y azúcares.
Objetivos.
-
Determinar los niveles
plasmáticos de lípidos en estudiantes de primer año de
Medicina de la Universidad de Concepción año 2003.
-
Establecer la
prevalencia de alteraciones lipídicas por edad y género en
la población de estudio.
Metodología.
Para
tal efecto se tomará una muestra aleatoria de 20 estudiantes de
ambos sexos.
Las
muestras sanguíneas se obtendrán en la mañana después de un
ayuno de 12 horas. Tanto el colesterol total, los triglicéridos
y las HDL colesterol se determinarán mediante técnicas bioquímicas
estandarizadas. Los niveles de LDL-colesterol se obtendrán de
la fórmula:
| LDL=
Colesterol total - ( |
Triglicéridos
|
+
HDL) |
|
| 5 |
|
|
Se
considerarán criterios de riesgo los siguientes valores:
Colesterol
total > 200 mg%
HDL-Colesterol
< 40 mg%
Triglicéridos
> 150 mg%
LDL-Colesterol
> 130 mg%
Además,
se considerará el cuociente Colesterol total / HDL-Colestrol
> 3 como factor de riesgo.