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2. Infraestructura de los campamentos: recomendaciones

Los campamentos se pueden definir como hogares temporales para los trabajadores forestales. Para cumplir con su propósito, deben asegurar por lo menos, niveles mínimos de higiene y comodidad. Por ello es importante preguntarse: ¿cómo interpretan distintas personas lo que son estos niveles mínimos?, el concepto es subjetivo, pero es posible sostener que, en el caso de un campamento, la condición mínima es que su infraestructura provea facilidades y servicios básicos acordes con la dignidad de un ser humano, que les permita convivir con sus compañeros de trabajo y que no altere significativamente sus hábitos y creencias.

Uno de los problemas que se presenta al planificar un campamento forestal, es el tiempo que se empleará en un determinado lugar. Como normalmente las faenas deben trasladarse de un lugar a otro, los campamentos fijos, siendo más fáciles de implementar y mantener, no son la solución que habitualmente se requiere. Por lo general, lo más práctico son las estructuras móviles, que deberían poder desmontarse y transportarse con facilidad. Este es un problema complejo, ya que módulos bien construidos se deterioran fácilmente con los traslados.

En cuanto a las facilidades que debe ofrecer un campamento, éste debe contar con dormitorios suficientes, disponer de cocina, comedor, sala de recreación, servicios higiénicos y bodegas. El tamaño de cada dependencia dependerá del número de ocupantes que hará uso de ellas. También, debe proveer condiciones sanitarias básicas que permita proteger la salud y la calidad de vida de los trabajadores.

2.1. Dormitorios

Estas dependencias deberían ser un lugar donde los trabajadores puedan mantener su privacidad. Como esto no es generalmente posible en un campamento, el número de personas no debería ser superior a seis por habitación. Esta cifra ha sido tomada de la experiencia, ya que se ha observado que una estructura desmontable, como el módulo que se ilustra en la figura 6.1a, permite acomodar bien a seis trabajadores, dejando espacio suficiente para que puedan disponer de casilleros donde guardar sus pertenencias personales. También, es posible apreciar que las habitaciones son higiénicas, el piso está limpio, cuentan con buena ventilación y se ha hecho un mínimo esfuerzo para hacer el ambiente grato al colocar cubrecamas y cortinas. A manera de contraste, en la figura 6.1b y 6.1c se pueden ver dormitorios absolutamente inadecuados para uso humano, pues se ven desordenados y sucios.

Respecto de las características de construcción de los dormitorios, éstos deben tener paredes con revestimiento interno y externo. El techo debe ser de material resistente, preferentemente de zinc, con caída de agua y aleros. Estas habitaciones deben poseer como mínimo, una puerta y dos ventanas. Respecto de las ventanas, deben abrirse y estar ubicadas en paredes opuestas, de modo de facilitar la ventilación. En los dormitorios debe existir armarios o casilleros, con separaciones individuales para que los trabajadores puedan guardar sus pertenencias. Cada casillero debería tener una puerta con candado para que los trabajadores puedan cerrarlos. La implementación de cada cama debería considerar: un colchón de buena calidad, una almohada, sábanas, fundas y al menos dos frazadas en verano y tres en invierno.

Los módulos de dormitorios, al igual que el resto de las unidades que componen los campamentos, deberían mantenerse limpios y pintados. Las paredes de las habitaciones deben ser de colores claros como crema, beige, etc. Debido a que las puertas y ventanas se ensucian con mayor facilidad, estas deberían ser pintadas de colores más oscuros, tales como: verde o café.

Figura 6.1a. Módulo dormitorio bien equipado y en óptimas condiciones de aseo

 

Figura 6.1b. Dormitorio en pésimas condiciones. Nótese que las murallas no proveen protección

Figura 6.1c. Otro modulo en mal estado. Falta de aseo, comen en el mismo lugar, que duermen e incluso como se observa en la figura mantienen un bidón con combustible en el lugar

2.2. Cocina

En cuanto a la cocina, esta constituye uno de los lugares más críticos en un campamento. En primer lugar, el encargado de la cocina debe ser una persona capacitada en higiene y manipulación de alimentos. Requiere ser acreditado por algún organismo autorizado y supervisado regularmente. La cocina debe ser fácil de limpiar y disponer de un espacio para el almacenaje de víveres. Si el aprovisionamiento se hace semanal o quincenalmente, debe haber una heladera disponible para conservar los productos perecibles. En las ilustraciones presentadas en la serie de figuras 6.2a, se pueden observar cocinas que ofrecen buena implementación y limpieza, en comparación a la que se muestra en la figura 6.2b, que es muy precaria y antihigiénica. En el equipamiento ilustrado en las figuras 6.2a se destaca el horno, la cocina, agua corriente, refrigerador y muebles de superficies de trabajo amplias y de materiales fáciles de limpiar. Obsérvese también la presencia de los cocineros que usan un gorro para evitar la caída de cabello a los alimentos y visten delantales blancos y limpios, como corresponde a un manipulador de alimentos.

Desde el punto de vista de higiene, un aspecto importante a considerar en el diseño de la cocina, dice relación con el acceso del personal a esta dependencia. En este sentido, se debe evitar que los trabajadores ingresen directamente desde el comedor a la cocina. Para ello, debe implementarse una conexión amplia (vano) entre la cocina y el comedor, que permita servir los alimentos a los trabajadores. También, se deben instalar rejillas en ventanas y puertas, para evitar que ingresen insectos, especialmente moscas, que puedan contaminar los alimentos.

Figuras 6.2a. Cocina bien equipada

Figura 6.2b. Forma muy precaria de preparación de pan

2.3. Comedor

Esta dependencia debe tener mesas con cubierta de material fácil de limpiar (formalita) y asientos en cantidad suficiente para atender, en lo posible, en forma simultánea a todos los trabajadores. Con la finalidad de generar un ambiente más grato y estimular la convivencia, las mesas no deben ser para un número superior a seis personas.

El comedor debe tener ventanas que se abran hacia afuera, con la finalidad de mantener el ambiente bien ventilado. Las ventanas deben tener rejillas que eviten el ingreso de insectos. Por otra parte, cuando el clima y la temporada lo requieran, estas dependencias deben disponer de calefacción. Considerando la disponibilidad de leña, las salamandras son una buena alternativa.

Habitualmente, los comedores de los campamentos son utilizados como áreas de recreación. Por ello, si se considera que los trabajadores están todo el día en faena y el único lugar de recreación es el comedor, este debe tener una infraestructura donde puedan sentirse a gusto y recuperarse física y mentalmente de la jornada diaria. En este sentido, cuando sea posible, el comedor debería disponer de un televisor o aparato de radio, que permita a los trabajadores mantenerse informados del acontecer diario. También, es recomendable otorgar facilidades para algunos juegos de salón como: dominó, damas, naipes, etc. Con la finalidad de ilustrar lo descrito, en la figura 6.3a, se presentan comedores adaptados también como salas de recreación, los que cuentan con facilidades como las descritas. En contraste, la figura 6.3b, muestra un lugar que no es adecuado para comedor ni para área de recreación.

Figuras 6.3a. Comedor bien equipado

Figura 6.3b. Comedor de un campamento mal equipado

2.4. Saneamiento básico

Las medidas de saneamiento básico están dirigidas a prevenir la contaminación del agua, alimentos, suelo y aire y, a través de ellas, proteger la salud de los trabajadores. Entre los aspectos que se deberían controlar están: provisión de agua potable, tratamientos de aguas servidas, eliminación de residuos sólidos (basura) y protección de alimentos.

2.4.1. Provisión de agua potable

Agua potable: es aquella que cumple con los requisitos físicos, químicos, radioactivos y bacteriológicos, establecidos en las normas chilenas y asegura inocuidad y aptitud para el consumo humano (Nch 409-85).

En áreas rurales, donde mayoritariamente se localizan los campamentos forestales, el agua debe considerarse contaminada, cualquiera sea su fuente (corriente superficial, corriente subterránea; noria o pozo). Por lo tanto, el agua para consumo humano debe ser filtrada y desinfectada. La filtración consiste en hacer pasar el líquido a través de una capa filtrante compacta, que retiene las materias en suspensión e incluso microorganismos. Por su parte, la desinfección tiene como objetivo destruir los gérmenes que eventualmente atraviesen los filtros, así como también, proteger el agua de posibles contaminaciones en su distribución. Entre las alternativas más simples de desinfección, se puede señalar la incorporación de hipoclorito comercial al 8% ó 2 a 3 gotas de tintura de yodo común por cada litro de agua que se destine a consumo humano. También, se puede desinfectar hirviendo el agua durante 5 minutos.

Respecto de la cantidad de agua potable que se debe disponer en los campamentos, el Decreto 745 señala que "se debe mantener una dotación mínima de 100 litros de agua por persona por día", tanto para consumo humano como para necesidades básicas de higiene y aseo personal.

Respecto de la extracción del agua, es más recomendable obtenerla de pozo o noria que de superficie. Si se pueden instalar equipos electrógenos, el agua puede ser elevada a estanques, donde se le somete a proceso de filtración y cloración. Posteriormente, el agua potable puede ser distribuida al interior del campamento.

En cuanto a la implementación de pozos y norias, es fundamental que estos cumplan con criterios sanitarios. Para que el agua pueda considerarse de buena calidad, las norias o pozos deben reunir los requisitos ilustrados en las figuras 6.4a y 6.4b, los cuales se resumen como sigue:

a) Evitar la contaminación de la napa del abasto, por la cercanía de pozos negros, pozos absorbentes u otros sistemas de eliminación de aguas servidas al subsuelo. Para ello se recomienda que las norias o pozos estén ubicados a más de 20 metros de estos servicios.

b) Evitar la entrada de agua superficial al pozo. Para ello, se debe instalar una cubierta hermética e impermeable y construir un brocal que sobresalga 20 cm del terreno.

c) Evitar la entrada de agua por infiltración. Con este objetivo, se debe construir un brocal de al menos 3 metros de profundidad, que quede herméticamente unido a la cubierta del pozo o noria.

d) Respecto de la extracción de agua, los baldes y cordeles no son recomendables, ya que están expuestos a contaminación. El agua debe extraerse por medio de una bomba conectada a una cañería que la succione de la napa subterránea.

Figura 6.4.a. Noria sanitaria

 

Figura 6.4.b. Pozo sanitario. Dimensiones en cm

2.4.2. Servicios higiénicos

Los servicios higiénicos deben estar implementados con excusados, lavatorios y duchas. Las disposiciones vinculadas al tema señalan que debe implementarse aproximadamente una ducha por cada 10 trabajadores y un excusado y un lavatorio por cada 10 a 15 trabajadores (Decreto Supremo 745).

Respecto de los excusados, debido a que en los campamentos no se dispone de alcantarillado, se pueden implementar sistemas sanitarios SIN arrastre de agua (letrina sanitaria y estanque químico) y sistemas CON arrastre de agua (fosa séptica con pozo absorbente y fosa séptica con sistema de drenaje). Considerando que la letrina sanitaria es una de las alternativas a la cual se recurre con frecuencia, en la figura 6.5, se presenta las características más relevantes para su diseño. Al respecto, es importante destacar que, la letrina sanitaria es una caseta, bajo la cual existe un pozo negro cubierto por una losa, sobre la cual se instala una taza.

El pozo negro es un hoyo o excavación, el cual para ser sanitario debe cumplir con los siguientes requisitos de construcción:

a) Ajuste perfecto entre el pozo y la losa o cubierta

b) Unión perfecta entre la losa y la taza

c) Tapa de la taza hermética

d) Ubicación del pozo a más de 20 metros de las fuentes de abastecimiento de agua

e) La profundidad del pozo negro no debe ser mayor a 2 metros

f) El diámetro debe ser 1,10 metros en su parte superior y 0,8 metros en el inferior.

Además, en la implementación de la letrina sanitaria se debe considerar la instalación de puertas con picaporte. La taza debe tener una tapa de equilibrio inestable, de modo que, una vez ocupado el baño, este dispositivo caiga sobre la taza y la mantenga tapada. Con ello, se evita, particularmente en sistemas sin arrastre de agua, que los insectos ingresen a los fosos y posteriormente contaminen alimentos, agua, etc. En este mismo sentido, el aseo de la letrina debe ser diario.

Para eliminar los malos olores y las moscas, característicos de la letrina tradicional (figura 6.5), se recomienda instalar un tubo de ventilación que conecte el pozo negro con el exterior de la caseta. La ventilación es proporcionada por un tubo de 100 a 200 mm de diámetro, el cual en su extremo superior, tiene una rejilla para las moscas y en climas lluviosos, un "cono" que evita la inundación del pozo. En la figura 6.6 se ilustra una "letrina sobre pozo ventilado".

Figura 6.5. Letrina sanitaria. Dimensiones en centímetros

Figura 6.6. Letrina ventilada. Dimensiones en centímetros

En cuanto al resto de las aguas servidas de procedencia doméstica (higiene personal, preparación de alimentos, lavado de ropa, etc.), éstas también deben eliminarse de forma sanitaria. Para ello, es necesario implementar pozos absorbentes.

Otra alternativa que es recomendable, especialmente en campamentos más estables, es la "fosa séptica con pozo absorbente o con sistema de drenes". La fosa séptica consta de un estanque con cubierta hermética impermeable (obra de albañilería), donde son vertidas las aguas servidas y sedimentan los sólidos. El líquido sobrenadante pasa por un tubo que lo transporta a un pozo absorbente o hacia drenes. Para ilustrar los sistemas, en la figura 6.7, se presenta una fosa con descarga a pozo absorbente o a drenes.

Respecto de las dimensiones de la fosa séptica, éstas dependen principalmente del número de usuarios. En el caso del pozo absorbente y drenes, además de la cantidad de aguas negras generadas diariamente por persona, se debe considerar las propiedades absorbentes del terreno.

El pozo absorbente consiste en una excavación en el terreno, al cual escurren las aguas negras provenientes de la fosa séptica. Es de forma cónica, relleno hasta 3/4 de su altura con piedras tipo bolón de 0,2 metros de diámetro como mínimo, que sirven de entubación y permiten distribuir el líquido en el subsuelo. Debe tener una cubierta o losa de hormigón armado, con una tapa de inspección y una cañería de ventilación.

El pozo absorbente puede reemplazarse por un sistema de cañerías o drenes, que consisten en tuberías de cemento u otro material, colocadas en zanjas rellenas con piedras cubiertas con tierra. Su función es distribuir las aguas negras que salen de la fosa séptica, e incorporarlas al subsuelo a través de un proceso de filtración.

En cuanto a la selección de los sistemas anteriormente descritos, se prefieren los drenes al pozo absorbente cuando hay napas relativamente superficiales y estratos impermeables a poca profundidad.

Figura 6.7. Fosa séptica, pozo absorbente y sistema de drenes

2.4.3. Tratamiento de la basura

La recolección y disposición final de los desperdicios debe estar orientada a eliminar malos olores e insectos, especialmente las moscas, reducir la probabilidad de incendios y controlar los roedores.

Para la recolección de la basura, se debe utilizar recipientes metálicos o plásticos con tapa. Estos deben estar ubicados en lugares contiguos a los diferentes módulos del campamento. Además, en la cocina se debe disponer de un recipiente con tapa que sea fácil de operar. La recolección debe ser al menos diaria, para lo cual es útil disponer de un doble juego de recipientes. Una vez vaciados los recipientes estos deben ser lavados.

Respecto de la disposición final de la basura, las condiciones locales determinan el sistema más económico y apropiado. Entre éstos, se puede mencionar el "enterramiento", el relleno sanitario, la evacuación de la basura por camiones y la incineración o quema. Debido a las características que presentan los campamentos forestales, principalmente por su lejanía de los centros urbanos y por el riesgo de incendios, es más practico el uso de sistemas de "enterramiento".

Para implementar el "enterramiento" de basura, se requiere realizar una excavación, que se va llenando paulatinamente con la basura del campamento. Las precauciones que se deben tomar en su implementación dicen relación con la ubicación respecto de las fuentes de agua. Ello, debido a que los líquidos que resultan de la estabilización de la basura pueden contaminar las napas subterráneas que sirven de abasto para el campamento. Por este motivo, el "enterramiento" debe hacerse a más de 100 metros de las fuentes de agua. Con el propósito de evitar la exposición de las basuras al ambiente y con ello la contaminación del entorno con malos olores y la presencia de moscas y roedores, cada vez que se deposite basura en la cavidad, esta debe ser cubierta con una capa de tierra de un espesor no inferior a 20 cm.

Respecto del tamaño de la excavación, esta no debe tener una profundidad superior a 2 metros y su tamaño en sentido horizontal dependerá de la cantidad de personas en el campamento. Para ello, se debe considerar que cada persona elimina diariamente unos 350 gramos de basura doméstica.

En cuanto al uso de este sistema de disposición de basura, es importante recalcar que, sólo se debe depositar la basura doméstica, sólida y degradable. Por lo tanto, productos plásticos u otros materiales no degradables deben ser almacenados en recipientes, para posteriormente ser trasladados a vertederos autorizados.

2.4.4. Protección de alimentos

La protección de alimentos es una medida de control sanitario que tiene como objetivo evitar el daño y la contaminación que éstos puedan experimentar por la acción principalmente de roedores e insectos.

En cuanto a las acciones que se deben adoptar en los campamentos para proteger los alimentos de los roedores, las medidas sanitarias están dirigidas a un perfecto control de basuras y una adecuada implementación y control de bodegas. En lo que a implementación de bodegas se refiere, el piso en lo posible debe ser de concreto, se debe instalar vallas o barreras de pizarreño o zinc en los orificios, a través de los cuales ingresan cañerías o cables a las bodegas o módulos y los alimentos deben mantenerse en unidades perfectamente tapadas y revestidas de un material que la rata no pueda destruir. Los sacos o bolsas con mercadería NO deben estar ubicados a nivel del piso, sino en estructuras (mesones, tarimas, etc.) que impidan el acceso de las ratas. También, estas estructuras deben estar separadas de las murallas y los espacios deben estar limpios para evitar rincones oscuros y apropiados para nidos de roedores. Para ilustrar lo señalado, en la figura 6.8, se presentan las principales consideraciones en el diseño de las estructuras para depositar la mercadería.

Las acciones anteriormente mencionadas, en conjunto con un envenenamiento masivo o intensivo, conducen a buenos resultados en el control de roedores. Para ello, se debería contratar empresas autorizadas por los Servicios de Salud.

Por otra parte, debido a que se han confirmado casos de infección por virus hanta en la zona sur del país y, dado que, los agentes transmisores (vectores) del virus son principalmente roedores silvestres, se presentan medidas específicas para el control de roedores.

Respecto del control de insectos, en particular de las moscas, las medidas de protección de los alimentos están orientadas a instalar rejillas en ventanas y puertas, especialmente en aquellos lugares donde se guardan o manipulan alimentos. Las acciones mencionadas deben ser complementadas con la aplicación de insecticidas de baja toxicidad.

Figura 6.8. Bodega para almacenamiento de alimentos. Las medidas están expresadas en centímetros